El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil (MDIC) tiene previsto expedirse sobre la investigación antidumping que viene llevando adelante contra las importaciones de productos lácteos provenientes de Uruguay y Argentina; si la resolución es desfavorable, las consecuencias para las exportaciones de leche en polvo al mercado brasileño serían de consideración.
Una primera resolución del MDIC en agosto de 2025 fue favorable a Uruguay y Argentina, descartando en esa instancia la existencia de prácticas de dumping. Sin embargo, la Confederación de Agricultura de Brasil (CAB) recurrió esa decisión a fines del año pasado, lo que reabrió el proceso y colocó el tema nuevamente en la agenda bilateral.
El Frente Parlamentario Agropecuario (FPA) solicitó el 12 de marzo pasado la apertura de una investigación en la Cámara de Diputados para evaluar el impacto de las importaciones de leche sobre los productores locales.
El diputado del Movimiento Democrático Brasileño de Santa Catarina, Rafael Pezenti, dijo a CNN Brasil que el sector espera medidas más rápidas del gobierno federal para "contener posibles distorsiones en el comercio" y calificó la continuación de la investigación antidumping como "un paso relevante, aunque aún insuficiente para resolver el problema a corto plazo". El mensaje político es claro: el lobby agropecuario brasileño está activo y quiere resultados concretos.
Lo que está en juego para Uruguay
Brasil es el principal destino regional de las exportaciones lácteas uruguayas, con la leche en polvo como producto estrella de esa relación comercial. Una resolución desfavorable del MDIC que habilite la aplicación de medidas antidumping implicaría aranceles adicionales sobre los productos uruguayos, encareciendo su ingreso al mercado brasileño y erosionando la competitividad de la industria local frente a productores de otros orígenes.
La gravedad del escenario no pasó inadvertida en los niveles más altos del sector. El presidente de Conaprole, Gabriel Fernández, llevó el tema directamente al presidente de la República, Yamandú Orsi, en un encuentro realizado a fines de febrero. Que el presidente de la principal empresa láctea del país haya llevado este asunto a la máxima autoridad del Ejecutivo habla del nivel de preocupación que existe en la industria.
La estrategia jurídica: la OMC como escudo
Uruguay y Argentina no están esperando de brazos cruzados. Ambos países tienen preparada una estrategia legal coordinada para el caso de que la resolución brasileña sea desfavorable: recurrir a la Organización Mundial del Comercio (OMC). La estrategia la lleva adelante un estudio de abogados brasileño, que fue precisamente quien recomendó esa vía como mecanismo de respuesta.
Acudir a la OMC implica activar el mecanismo de solución de diferencias del organismo, un proceso que puede llevar años, pero que tiene la ventaja de poner sobre la mesa los compromisos comerciales asumidos por Brasil en el marco multilateral. En el pasado, Uruguay ya recurrió a este tipo de instancias con resultados favorables en disputas comerciales con socios de mayor peso.
La paradoja del caso es que ocurre en el marco del Mercosur, el bloque de integración regional del que Uruguay, Argentina y Brasil forman parte. Que dos socios del bloque deban coordinar una defensa jurídica internacional contra el tercero ilustra las tensiones que persisten dentro del Mercosur entre el discurso integracionista y las presiones proteccionistas de los sectores productivos nacionales.
La resolución llega en un momento de particular sensibilidad para el sector lácteo nacional, que enfrenta simultáneamente los efectos del déficit hídrico sobre la producción y la presión de costos derivada del aumento de los combustibles. Perder competitividad en el mercado brasileño en este contexto sería un golpe adicional para una cadena que ya opera bajo tensión. La semana que comienza podría traer noticias que definan el horizonte exportador de la lechería uruguaya por los próximos años.
Dejá tu comentario