El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, aseguró que la definición sobre la megaplanta de hidrógeno verde que la multinacional HIF Global proyecta instalar en su departamento está a punto de cerrarse.
Con Chile y Paraguay al acecho, el gobierno y la multinacional HIF Global entran en la etapa de descuento para definir la mayor inversión de la historia.
Para evitar un conflicto diplomático con Argentina, la planta se instalará en un predio de Ancap en Nuevo Paysandú.
El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, aseguró que la definición sobre la megaplanta de hidrógeno verde que la multinacional HIF Global proyecta instalar en su departamento está a punto de cerrarse.
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"Seguro que estamos a días del tema de la definición. Recordemos que la definición es que el gobierno, el Estado, le asegure a la empresa determinadas condiciones que la compañía ha solicitado desde el inicio, que tienen que ver con el costo de la energía, que tengo entendido ya está definido por parte del Poder Ejecutivo, y también con las certezas en cuanto a la relocalización de la planta", explicó el jerarca departamental.
Se trata del proyecto de e-combustibles más grande que HIF Global proyecta a nivel mundial y la mayor inversión privada en la historia de Uruguay: unos 5.300 millones de dólares destinados a producir combustible sintético, una suerte de nafta, querosén de aviación o combustible para barcos, a partir de hidrógeno verde y CO2 capturado.
La planta, que generaría hasta 300 empleos permanentes y más de 1.300 durante la construcción, viene atravesando desde fines del año pasado un proceso de negociación con múltiples frentes abiertos: el precio al que UTE le venderá la energía a la empresa, el llamado "cuello de botella" de la inversión, según lo definió meses atrás el propio CEO de HIF Uruguay, Martín Bremermann, la ubicación definitiva del predio y las tensiones con Argentina por el impacto que la planta tendría sobre la vecina ciudad de Colón, en Entre Ríos.
Sobre ese último punto, Olivera repasó cómo cambió el proyecto desde su formulación original. "La empresa empezó pidiendo viabilidad por un predio hasta que aparece la posibilidad de otro que ofrece mejores y mayores ventajas logísticas y de conectividad. Y bueno, como es un predio del Estado, principalmente de Ancap, es lo que hay que disponibilizar también para avanzar en esto", detalló.
Esa nueva ubicación, un terreno de 48 hectáreas de la petrolera estatal en la zona de Nuevo Paysandú, surgió como alternativa a la localización inicial, que había generado el rechazo de vecinos de Colón y llegó a poner sobre la mesa una eventual denuncia ante La Haya por parte del gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, y permitiría, además, destrabar la tensión bilateral sin que Uruguay resigne su soberanía para decidir dónde instalar sus propias inversiones.
Consultado sobre los tiempos que restan, Olivera fue categórico: "Yo le diría que estamos a días, ni siquiera semanas deberíamos estar. Estamos a días de que se tenga que cerrar, porque aparte el proyecto amerita que se den las certezas que se tienen que dar".
El intendente recordó, además, que el 30 de junio venció el plazo de un memorando de entendimiento previamente firmado entre el gobierno y la empresa, y leyó ese vencimiento en clave optimista. "Si no se ha firmado nada es porque está pronto a firmarse algo que sea auditorio del tema", planteó, en referencia a que la demora respondería a que se está terminando de cerrar un acuerdo de mayor alcance, y no a un freno del proceso.
Ese vencimiento no es el primero, ya que en abril, el gobierno y HIF Global ya habían acordado una prórroga de tres meses sobre el plazo original, que vencía el 31 de marzo, mientras seguían negociando el precio de la energía. La empresa había pretendido pagar 40 dólares por megavatio-hora, un valor que representa cerca del 70% de sus costos operativos y que el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) consideraba elevado frente a lo que ofrecen otros países de la región, como Paraguay (25 dólares) o Chile (32 dólares), mientras que HIF había fijado diciembre como plazo máximo para comunicar su decisión final de inversión.
Consultado sobre las razones que explican el interés de la empresa en instalarse en el país, Olivera ensayó una explicación en dos planos. "Es un producto que se va a demandar. Recordemos que esta planta lo que va a producir es combustible sintético a partir del hidrógeno verde: es nafta, nafta para avión o nafta para autos, o combustible para barcos", aseguró.
"En el 2030 Europa va a comenzar a demandar este tipo de combustibles. Y lo bueno es que no hay un país que esté a la punta hace 50 años en este tema: la carrera arranca pareja para todo el mundo", sostuvo, en referencia a que Uruguay compite en igualdad de condiciones con otros países en una industria todavía incipiente a nivel global.
"Es el único proyecto que hoy por hoy el Estado del Uruguay tiene de esta envergadura. Estamos hablando de la mayor inversión en la historia de nuestro país, de 5.300 millones de dólares, y que a su vez se va a radicar en el interior del país", remarcó Olivera, y advirtió sobre lo que está en juego si el Estado no logra ofrecer condiciones competitivas: "Si no cambiamos, si no mejoramos las condiciones que el Estado da, que el Uruguay da, para que se afinquen proyectos de esta o de infinita menor naturaleza, es difícil para el interior poder avanzar".