2 de febrero 2024 - 08:27

Economía 2023: de menos a más

La actividad uruguaya enfrentó dificultades importantes en 2023, pero cerró el año en tono positivo.

La actividad económica fue de menor a mayor en 2023.

La actividad económica fue de menor a mayor en 2023.

Foto: Freepik

En pocas semanas se conocerá el dato del cierre del PIB de la economía uruguaya en el año 2023, pero ya la mayoría de los analistas, y actores financieros y empresariales, estiman que el crecimiento promedio en el año será muy modesto, difícilmente superior al 1% y tal vez más cercano a 0%.

La actividad en el país sufrió impactos negativos importantes, entre ellos la durísima sequía del pasado verano que afectó al agro y a la generación energética, a lo que se sumó la crisis argentina, con un escenario devaluatorio a través del tipo de cambio paralelo, que hizo que se desviara mucho consumo de uruguayos hacia ese país. Además, la situación en Argentina está obviamente afectando al sector turístico, entre otros.

Estos factores -y algunos otros- llevaron a que el desempeño, en especial en el primer semestre fuera malo, con una caída del PIB del 0,5%. El deterioro se atenuó en el tercer trimestre, pero de todos modos allí se registró una caída interanual del 0,2% en el PIB.

Sin embargo, los nuevos datos que han surgido en los últimos días sobre el desempeño de la economía en los últimos meses de 2023, lucen algo más alentadores. Por un lado, el empleo se mantuvo en buenos niveles, con aumentos interanuales en el entorno de un punto porcentual en la tasa de empleo. A su vez, el salario real siguió firme, con aumentos interanuales respecto al año pasado de 4% o superiores. Esto derivó en que el ingreso de los hogares culminara el año 2023 -datos del cuarto trimestre- con un aumento interanual de 2,8%.

La mejora en el IMAE y el sabor agridulce en lo fiscal

A su vez, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) que comenzó a publicar recientemente el Banco Central (aunque su elaboración tiene ya varios años), mostró un aumento interanual del 5,1% en diciembre, otro indicador de que el cierre económico del año 2023 ha sido más dinámico que el comienzo.

También se conocieron las cifras fiscales al cierre del año 2023, con un sabor agridulce. Por un lado, la recaudación de la DGI cayó 4,7% interanual real en diciembre, en particular por la caída en la recaudación de impuestos al consumo (IVA e Imesi), así como una menor recaudación en el impuesto a la renta empresarial (IRAE). Avanzaron los impuestos a la propiedad y el IRPF. Para todo el año 2023 la recaudación cayó 1,3% en términos reales.

Sin embargo, el resultado fiscal en el año 2023 cerró con un déficit menor al que se venía dando en los registros de meses previos, porque el acumulado del año móvil dejó atrás los gastos excepcionales que se dieron en diciembre del año 2022. De tal manera que el déficit fiscal consolidado del año 2023 quedó en el 3,6%. Es una cifra que merece obvia preocupación, pero se aleja del grave 4,3% en que estuvo el déficit por unos meses, durante el segundo semestre.

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Proyecciones

Este impulso final de la economía en 2023 permite proyectar un arranque para este año 2024 algo más auspicioso. La temporada turística -aún con la complicada situación que persiste en Argentina- ha tenido un desempeño razonable, tanto en turismo interno como desde el exterior. Aun así, persiste el intenso gasto de uruguayos en el exterior, con miles de familias compatriotas o grupos de viaje que conocen por primera vez destinos regionales o internacionales.

Por otra parte, el descenso en la inflación -que explica en buena parte el aumento en los salarios reales, más allá de la mejor productividad de algunos sectores- vino de la mano con un atraso cambiario que el propio Banco Central cuantifica en el entorno del 13%. Estos problemas de competitividad-precio ciertamente afectan la actividad y pueden frenar el avance de la economía de este año. De hecho, seguramente incidió negativamente en el 2023, más allá de la sequía y el efecto Argentina.

El asunto cambiario es aún más preocupante si tenemos en cuenta que se ha dado una baja en varios de los principales precios de productos de exportación del Uruguay, en especial en el sector agrícola. No se trata de un derrumbe ni mucho menos, pero sí precios bastante más cercanos a los promedios históricos en dólares que a los excepcionales récord que hubo tan solo un par de años atrás.

Los costos y la inversión

Mientras, los que están claramente por arriba de los promedios históricos son los costos. No tanto de los productos e insumos importados, que -en general- van de la mano con los precios de exportación- si no los costos locales (no transables), muy vinculados al salario. En efecto, el salario en dólares promedio de la economía uruguaya subió casi 9% en el año 2023 y está 30% por arriba de su nivel de fines del año 2019. Un dato que posiblemente esté asociado a esto es que el aumento del empleo en los últimos meses de 2023 se dio especialmente en el sector no formal.

Por eso, surge la pregunta: ¿puede sostener la economía este impactante aumento del ingreso en términos internacionales? Se abren legítimas dudas, entre otras cosas porque si bien se han procesado reformas importantes que le dan más productividad a la economía, también hay muchas cuentas pendientes. Un asunto clave para dirimir esto será la dinámica de la inversión.

Uruguay mantiene una reputación institucional como locación de inversiones muy buena, que - entre otras cosas- ha atraído inversión externa al sector inmobiliario, que se muestra muy dinámico. Pero el escenario global luce más adverso: si bien los principales bancos centrales ya han comenzado a bajar las tasas de interés, éstas permanecerán altas en términos históricos, haciendo más atractivas las colocaciones de renta fija respecto a inversiones de riesgo.

En cualquier caso, la economía seguramente tendrá este año un mejor desempeño que el año pasado. La pandemia ya quedó claramente atrás, la sequía no del todo y la vocación de Uruguay por mantener estabilidad macroeconómica y evitar las crisis, parece firme. El desafío es crecer más.

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