14 de julio 2023 - 11:06

Las pérdidas previstas por Ancap por la parada en La Teja siguen incrementándose

Los costos por el mantenimiento siguen sumando millones a la cuenta final debido a los problemas ocasionados por el conflicto sindical con Fancap.

Refinería la Teja - perteneciente a Ancap - en Montevideo, Uruguay.

Refinería la Teja - perteneciente a Ancap - en Montevideo, Uruguay.

@DrDiegoDurand

La Administración Nacional de Combustible, Alcohol y Portland (Ancap) se enfrenta a pérdidas millonarias por la parada de mantenimiento programada en la refinería de La Teja, la más importante de Uruguay; pérdidas que podrían ser todavía mayores en medio de un conflicto sindical que impida el cumplimiento de la agenda prevista por la petrolera estatal.

El negocio del portland es un dolor de cabeza para el gobierno, pero también parece que será un gran dolor en el bolsillo: el lunes 4 de septiembre, fecha marcada en rojo los calendarios incluidos en todas las planificaciones involucradas, Ancap podría no apagar la refinería de La Teja, por más diseño de antemano que haya. Y, con ello, los gastos podrían comenzar a acumularse. Gastos que no empiezan desde cero, sino desde una base de pérdidas calculadas en 200 millones de dólares.

El principal problema es que ya se sabe que esa fecha original no podrá cumplirse, por lo que los cuatro meses de trabajos serán postergados. Con la toma de la planta de La Tablada por parte de Federación Ancap (Fancap) —en rechazo a la apertura del negocio del portland y la cal a los privados, licitación que el gobierno ya aplazó hasta septiembre—, no se pudo avanzar con los preparativos necesarios en la refinería, y mientras más se extiende el conflicto, más se reduce el margen en el cual todavía se pueden iniciar las operaciones de mantenimiento.

Los costos que se acumulan sobre Ancap

En la empresa estatal ya manejan, por lo menos, un retraso de 15 días, y un costo de 300.000 dólares por cada una de esas dos semanas de demoras, en concepto de lucro cesante a las empresas que contrató para llevar adelante las obras. La dificultad adicional es que tampoco hay certeza respecto a cuánto tiempo podría llevar la parada técnica: inicialmente estaba programado hacerlo en un plazo de tres a cuatro meses si se trabaja todos los días en dos turnos de doce horas; pero si Fancap decide turnos de ocho horas, de lunes a viernes, la parada podría demorarse hasta nueve meses.

Esto también impactaría en cifras millonarias para Ancap y para el gobierno, en varios sentidos. Por un lado, porque se perdería el margen de refinación20 dólares por cada uno de los 1,2 millones de barriles que se procesan por mes— por más del doble del tiempo planteado en un primer momento —habrá que ver, además, cómo repercutirá dicha situación en los precios de los combustibles, que actualmente son subsidiados por los excedentes de la petrolera—; y, por otro, porque la empresa se expone a tener que pagar multas por inclumplimientos con las firmas contratistas, que suman alrededor de 16.

Estos gastos se suman a los 200 millones de dólares base que costará la paralización de la producción y a los 77 millones de dólares necesarios para la adquisición de nuevos equipos y la ejecución de las labores de mantenimiento. También hay que considerar que Ancap importará 600.000 metros cúbicos de combustible para garantizar el abastecimiento en el país, a lo que se suman, por lo menos, 600.000 dólares por las dos semanas de retraso que ya se contemplan para el inicio de las operaciones.

Sobre esto, podría calcularse una pérdida del margen de refinería que parte de los 96 millones de dólares, en el mejor de los casos —con una parada de cuatro meses—, y llega hasta alrededor de los 216 millones de dólares en el peor escenario, con el mantenimiento extendiéndose por nueve meses. Además, no puede obviarse el impacto que esto tendrá en el crecimiento de la economía del país, así como en los precios al consumidor final en los surtidores.

Mientras tanto, también existe la posibilidad de que el cierre de La Teja, incluso, se adelante. Esto podría suceder en caso de que Fancap realice un paro general de actividades el día que se convoque al Parlamento a las autoridades del Poder Ejecutivo y del Directorio de Ancap por el tema del portland.

Como hoy no existe convenio colectivo, no hay un marco normativo sobre guardias gremiales para los procesos continuos de esa industria y eso se debe negociar. Si el sindicato no concediera las guardias gremiales para la operación normal de la refinería, la petrolera prevé apagar el complejo industrial, vaciar la refinería y pasarla a “condición segura”. La planta no volvería a funcionar dada la cercanía con septiembre y, por lo tanto, con la fecha estimada para comenzar el mantenimiento.

Este escenario también supone impactos económicos y financieros que se acumulan sobre los millones que se avecinan rojos para Ancap en los próximos meses.

Dejá tu comentario

Te puede interesar