18 de marzo 2024 - 19:01

Mujica, Lacalle Herrera y Sanguinetti cuestionaron la campaña sucia y sus efectos en la democracia

Tras definirse como un “raro sindicato” de expresidentes, reflexionaron sobre el tono del debate político de cara a las elecciones 2024.

Mujica, Lacalle Herrera y Sanguinetti, el raro sindicato de expresidentes preocupados por la democracia uruguaya.

Mujica, Lacalle Herrera y Sanguinetti, el "raro sindicato" de expresidentes preocupados por la democracia uruguaya.

Los expresidentes José Mujica, Luis Alberto Lacalle Herrera y Julio María Sanguinetti compartieron este lunes un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), donde coincidieron en brindar un mensaje y un llamado a evitar una campaña electoral sucia, con especial énfasis en redes sociales, de cara a las elecciones 2024.

Con picardías, algunas chicanas y mucha complicidad, coincidieron en presentarse ante la platea como un “raro sindicato” de expresidentes. Mujica expresó su opinión sobre el impacto de las redes sociales en el debate político, admitiendo que estas han incorporado aspectos positivos y negativos. “Por eso estamos acá, no por lo que sepamos, sino por viejos, para intentar ayudar a las nuevas generaciones a que, a pesar de todas las diferencias, mantengan altura y que preserve ese capital que yo llamo nosotros”.

“Por eso estamos acá, esta especie de sindicato raro, que no existe en ningún país del mundo. ¿Por qué? Porque hay diferencias inclaudicables, y nadie renuncia a nada. Y somos conscientes de que la libertad se necesita para discrepar, no para estar de acuerdo. Si era para estar de acuerdo, no hubiéramos quedado con una monarquía absoluta”, reflexionó.

Lacalle Herrera pidió prudencia y reflexión

Por su parte, el expresidente Lacalle Herrera centró su intervención en la importancia de la prudencia y la reflexión en el marco de la intensidad de la campaña política. El exmandatario y padre del actual presidente, recomendó a los protagonistas políticos tomarse un momento antes de responder a críticas o acusaciones, contando hasta diez” para evitar reacciones impulsivas que puedan aumentar los conflictos.

“Si contamos hasta 10 y no reaccionamos inmediatamente vamos a amortiguar muchas de las peleas, y mucho menos reaccionar frente a lo que dicen las redes, que se han convertido en un fangal, donde el anonimato permite decir cualquier cosa y donde la cobardía de la calumnia reina”, definió Lacalle Herrera.

Y agregó: “Tenemos que darnos cuenta de que el respeto a las diferencias integra la unidad nacional. No podemos descalificar, no podemos desandar el camino de esa unidad. Luego, la diversidad con todo su fervor, todo su entusiasmo”.

“Después del último fin de semana de noviembre va a haber un gobierno, espero que me guste a mí, a lo mejor le gusta a otro, pero me guste o no es el gobierno. Entonces reservémonos un poquito de cariño y respeto para no el lunes siguiente de noviembre, sino el martes”, concluyó, provocando aplausos de la platea que congregaba empresarios y políticos de todos los partidos.

Sanguinetti criticó “las marginalidades de las redes”

A su turno, el exmandatario colorado resaltó la importancia de mantener el foco en los temas fundamentales para evitar influenciarse “por las marginalidades de las redes”.

Para Sanguinetti, lo importante es “discutir lo que realmente tenemos que discutir”. "No nos dejemos arrastrar en el debate por esas fuerzas y esos fenómenos que allí están, son acechanzas que tenemos que superar”, aseguró el expresidente, haciendo referencia concreta al anonimato de las redes sociales y las campañas de odio que allí pueden encontrarse.

Los ejemplos de unidad nacional

Lacalle Herrera aprovechó la oportunidad para enumerar algunos temas donde él considera debe existir unidad nacional, algunos de los cuales estarán presente, incluso, en esta campaña electoral. “Por ejemplo, todos estamos de acuerdo en que el Mercosur no funciona. Incorporemos a la unidad nacional el análisis sobre Mercosur. Todos estamos de acuerdo en que el sistema jubilatorio hay que reformarlo o había que reformarlo y había que aumentar las edades. Nadie está en contra de eso. Nadie debería estar en contra de eso”, apuntó.

El exmandatario indicó: “Tenemos que ser muy claros en cuanto a que las empresas públicas, por ser propiedad del Estado, es decir, de todos nosotros, no pueden perder plata. En eso nadie puede estar de acuerdo. Tenemos que estar sí de acuerdo en que las empresas del Estado no son para perder dinero, porque es dinero que le sacamos al resto de la cultura del Estado”.

“Estuvimos de acuerdo en la ley forestal que pasó todos estos gobiernos; en políticas energéticas que pasaron todos estos gobiernos; en la ley de puertos que sobrevivió todos estos gobiernos; en el CAIF, en el Mevir. Tenemos que aumentar la lista de los temas que forman la unidad nacional”, sentenció.

Además, el exmandatario con su habitual picardía, no eludió la posibilidad de aprovechar la oportunidad de expresarse políticamente sobre la interna de su partido y se proclamó votante de Laura Raffo.

El "veneno" del atraso cambiario

Por otra parte, Mujica también opinó sobre la situación económica del país en la actualidad. “Está muy bien y felicito la lucha contra la inflación. La política de equilibrio fiscal creo que ha venido para quedarse”, dijo el expresidente, quien advirtió que, por el tamaño del país, la capacidad exportadora es la que debe equilibrar lo que se importa del exterior.

“Tenemos un veneno en el atraso cambiario”, reflexionó. Lo definió como “peligroso” y llamó a “aprender de la historia y de lo que significó la crisis económica de la década del 90”.

“Yo sé que la economía es complicada y hay que mantener los equilibrios, pero nada de lo que digo lo digo con sentido crítico. Digo que aprendamos de la historia que hemos vivido y el costo que nos significó la crisis del 90”, concluyó.

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