20 de marzo 2026 - 10:07

"Una recesión técnica" y un crecimiento muy inferior al previsto, las alertas del CED sobre el rumbo económico

El Centro de Estudios para el Desarrollo se alejó de las proyecciones del gobierno y advirtió por el déficit fiscal y el nivel de deuda.

Recesión técnica, el CED proyecta un crecimiento de apenas 1,2% para el cierre de 2026.

Recesión técnica, el CED proyecta un crecimiento de apenas 1,2% para el cierre de 2026.

Foto: Freepik

Con la advertencia de una "recesión técnica" y la previsión de que este año el crecimiento del PIB podría ser de apenas 1,2%, casi la mitad de la estimación realizada por el gobierno, el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) presentó un panorama preocupante para las finanzas públicas.

En su primer Desayuno de Análisis de Coyuntura Política y Económica del año, que tuvo como premisa el "costo de la inercia", el director ejecutivo del CED, Agustín Iturralde, afirmó que la programación financiera votada en el Presupuesto quedó obsoleta debido a un contexto internacional adverso y a proyecciones oficiales demasiado optimistas. Según el análisis, Uruguay consolida un bajo dinamismo económico que hace imperativo un ajuste en el gasto para evitar un mayor deterioro.

El CED indicó que la economía se encuentra en una recesión técnica y, con base en los indicadores del primer trimestre, redujo la proyección de crecimiento para este año a apenas un 1,2%, una cifra que es casi la mitad del 2,2% que todavía mantiene el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) como proyección.

Esta desaceleración ya se manifestó en 2025, año en el que la actividad económica creció en torno al 1,8% —se confirmará la semana próxima con la divulgación de las cuentas nacionales por parte del Banco Central del Uruguay (BCU)— frente al 2,6% previsto por el Ejecutivo, acompañada de un freno en la creación de empleo y un desempeño débil de la recaudación de impuestos.

Agustín Iturralde
Agustín Iturralde puso el foco en el desequilibrio de las cuentas públicas y planteó un ajuste del gasto.

Agustín Iturralde puso el foco en el desequilibrio de las cuentas públicas y planteó un ajuste del gasto.

Los riesgos del escenario internacional

El escenario global agrava la situación local, principalmente por el conflicto bélico en Irán. Iturralde notó que el cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial, podría disparar el precio del crudo hasta un 60%.

Este shock petrolero genera riesgos inflacionarios, caídas en las bolsas y un aumento en los costos de transporte y fertilizantes, afectando la producción global y el crecimiento mundial. A esto se suma una competencia regional intensa por inversiones, impulsada por reformas en países vecinos.

El déficit fiscal y el riesgo de incumplir la regla

El CED estimó que el desvío en el déficit fiscal para este año será de 0,6% del PBI, lo que equivale a unos 500 millones de dólares por encima de lo proyectado por el MEF. Ante este desfase, el centro de estudios propuso que la solución debe llegar por la vía de la reducción del gasto público y no mediante el aumento de impuestos. Advirtieron que, de no mediar un ajuste, la deuda neta podría trepar al 68% del PIB hacia el año 2029, lo que implicaría incumplir el ancla de deuda vigente en la nueva regla fiscal.

Además del frente fiscal, el informe cuestionó ciertas iniciativas políticas que, a juicio del centro, atentan contra el crecimiento económico. Entre ellas, mencionaron las propuestas de preanuncio de despidos, la regulación de alquileres y cualquier intento de incrementar la carga impositiva. Para el CED, el país requiere reformas estructurales urgentes que impulsen la inversión y la productividad para quebrar el estancamiento actual.

Ignacio Zuasnábar

El clima político: Orsi frente al espejo de 2001

En el plano político, el director de Equipos Consultores, Ignacio Zuasnabar, analizó la percepción ciudadana al cumplirse el primer año de gestión del gobierno de Yamandú Orsi. Zuasnabar destacó que el Ejecutivo atraviesa una etapa desafiante, con indicadores de opinión pública que "no son confortables" y una tendencia que tampoco favorece a la administración actual.

El analista advirtió que los números de aprobación de Orsi muestran similitudes con los que registraba Jorge Batlle en 2001, poco antes del estallido de la crisis económica. No obstante, Zuasnabar matizó el desencanto de la sociedad con la política, señalando que el peor momento de desinterés se dio entre 2016 y 2018. Asimismo, destacó la resiliencia del sistema democrático uruguayo al afirmar que todavía no se observa un deterioro de los partidos como organismos de representación.

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