La industria agrícola enfrenta en el contexto actual una enorme cantidad de desafíos, pero al mismo tiempo se encuentra ante una oportunidad: la de ser parte de solución a un problema que afecta a toda la humanidad. Que el cambio climático es una preocupación real y urgente ya no esta en discusión y si bien la agricultura es responsable de la generación del 30% de los GEI (gases de efecto invernadero) estos gases se emiten en realidad para producir alimentos, lo que permite al menos repensar la ecuación.
Una de las conclusiones a las que se llegó en este importante evento internacional radica en que parte de la solución a estos problemas esta en la agricultura.
Daniel Aguzin, Líder Comercial de Bayer para Argentina, aseguró en diálogo con Ámbito que “como humanidad tenemos varios desafíos vinculados al agro. Debemos alimentar a una población creciente con un área cultivable que en los próximos años va a tener un decline a causa de cambio climático. Desde el sector estamos tratando de producir más para esa población creciente, pero debemos hacerlo con menos recursos, conservando más, restaurando parte de la propiedad del planeta”.
De hecho, también pasó por el evento el líder global de UPL, Vikram Srhoff, quien afirmó que la solución está en la agricultura e incluyó a los productores en su planteo. Detalló que ”la gente necesita comer al menos tres veces por día, durante los 365 días del año, pero ¿de dónde sale esta comida?. El consumidor tiene que dejar de culpar a la agricultura y comenzar a ver a los productores como parte de una solución correcta y natural para afrontar el cambio climático.”
Para lograrlo se deben aplicar técnicas agrícolas que permitan maximizar la eficiencia, incluir mejoras genéticas y tecnológicas para incrementar el potencial de producción. En este sentido, Marcelo Torres, Presidente de Aapresid, explicó que “la limitante no es el conocimiento ni las tecnologías, sino que aún nos falta establecer mejores diálogos productivos. Tenemos que tener debates basados en ciencia y tecnología”. Por eso es tan importante la medición de la huella de carbono a la hora de producir. El desafío pasa por demostrar que los sistemas productivos locales son eficientes y que la huella es menor si los comparamos con otros sectores e incluso con el propio sector agrícola de otras regiones del mundo. Aquí es donde las empresas cumplen un rol determinante. Pablo Provera, Gerente de Excelencia Digital y Negocio de BASF, aseguró a este medio que entre los compromisos de la compañía cara al 2030 figura el darle soluciones al productor que tengan un menor impacto ambiental. “Queremos ayudar a reducir 30% la huella de carbono, con soluciones digitales que ofrecen siembra y fertilización variable”.
Huella de carbono
Gustavo Elías, responsable de nuevos modelos de negocios en Yara Argentina, detalló a Ámbito que es fundamental el conocimiento agronómico. Siendo más eficientes, más productivos, vamos a generar un círculo virtuoso de mayor productividad, menor impacto ambiental, reducción de huella de carbono y comenzaremos a cubrir muchos aspectos de la agricultura regenerativa, que es ni mas ni menos que un paquete o alternativas de prácticas de manejo tecnológicas, de productos y de procesos que buscan tener un impacto positivo sobre la naturaleza en la producción de alimentos”.
La reducción de la huella de carbono en los sistemas productivos es un objetivo que varias empresas del sector se plantearon hace tiempo. Mirta Toribio, Jefa de Investigación y Desarrollo en Profertil, explicó que trabajan en un programa para que los productores puedan medir la huella de sus lotes para luego “pensar en estrategias de mitigación de gases de efecto invernadero”. La idea es tener una línea de salida para saber dónde se está parado, para después pensar en distintas estrategias que ayuden a la mitigación.
Otra de las empresas que avanzó en la medición de la huella de carbono es Syngenta. En diálogo con Ámbito, Nicolás Gennaro, Director de Marketing, brindó precisiones acerca de un trabajo que realizaron junto a Aapresid, donde analizaron las brechas de carbono en el suelo de nuestro país. “Una de las conclusiones que tenemos es que todavía el suelo en Argentina no llegó ni siquiera al 50% del potencial de captura que tiene”.
“El trabajo para nosotros es seguir instruyendo, brindar información para que el productor tome las mejores prácticas de sustentabilidad para que ese secuestro de carbono sea cada vez mayor. Con esto hablo de cultivos de cobertura, rotación, paisajes multifuncionales, toda una serie de iniciativas que venimos desarrollando para contribuir a la menor emisión de gases y a reducir la temperatura y el calentamiento global”.
Ante esta realidad, los productos biológicos cobraron gran protagonismo y se perfilan para ser los más beneficiados en el futuro. Agustin Biagioni, Director Global de Marketing de Rizobacter, explicó que “Rizobacter viene hablando de biológicos hace 47 años. Hoy vemos que todos están viniendo a la parte de biológicos, por lo tanto muchos están en transición. Como todo cambio de mente lleva un tiempo y esto no es el reemplazo de un químico por un biológico. Vemos hacia el futuro una agricultura híbrida, donde los biológicos van a crecer durante muchos años, pero van a coexistir con los químicos y eso va a bajar la cantidad de activos que estamos usando por hectárea”
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