Bajo el lema «Compitiendo por el futuro en mercados dinámicos», industriales, productores y técnicos analizarán todas las variables que hacen a la cadena girasolera argentina, referente indiscutido del cultivo a nivel mundial, durante el 4° Congreso Argentino de Girasol organizado por ASAGIR ( Asociación Argentina de Girasol) los días 29 y 30 de mayo.
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Hoy esta cadena genera en la Argentina un movimiento económico de 1.400 millones de dólares anuales y aspira a duplicarlo en menos de diez años. Con una producción, en años normales, de 1.600.000 toneladas de aceite, representa 15% de la oferta mundial. A poco de comenzar una nueva campaña signada por altos precios en la serie histórica, esta cadena se plantea difundir sus estrategias ante el desafío de aumentar la productividad.
Las dos jornadas planteadas por ASAGIR no sólo mostrarán los caminos que el sector tiene para crecer en la Argentina y el mundo, sino que ofrecerá una serie de sorpresas que hacen al desarrollo institucional, al liderazgo y a la organización en red, temas en los que ASAGIR se mantiene como referente.
En la primera jornada, el foco estará puesto en las herramientas que permitan mejorar la productividad del cultivo. Para Luis González Victorica, presidente de ASAGIR, nuestro país se ha convertido en un referente mundial en materia de investigación y capacidad de adaptación para el mejor aprovechamiento de los recursos: «Uno de los primeros análisis que hizo la Asociación cuando se reorganizó por cadena fue acerca de las necesidades del girasol para ser un cultivo competitivo y una alternativa válida. El resultado fue contundente: requeríamos innovación tecnológica».
A la vanguardia
Según Carlos Feoli, coordinador académico del Congreso, la Argentina está a la vanguardia en la materia: «Europeos y americanos, que tienen liderazgo en términos de tecnología para la producción primaria, nos visitan permanentemente para ver nuestra labor. Hay gobiernos que han enviado visitantes a solicitar información, ya no sólo sobre tecnología, sino también sobre gestión para la producción primaria», afirmó.
Sin embargo, hoy el productor argentino necesita pasar de 1,8 a 2,2 toneladas por hectárea promedio.
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