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31 de marzo 2006 - 00:00

Buscan ofrecer carne más barata en mercado interno

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Si bien la propuesta elevada por parte de la cadenacárnica en diciembre de 2005 contenía conceptos similares, venta del asado en la salida del frigorífico a $ 5,6 pesos el kilo, hoy podemos anunciar a toda la población que existe una alternativa superadora, por la que la mayoría de los cortes de consumo popular pueden llegar al consumidor a menores precios que en la actualidad.

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Para desarrollar esta propuesta debemos analizar las dos modalidades de comercialización de la carne.

Una es la exportación. El novillo de exportación, generalmente pesado, entre 480 y 520 kilogramos, tiene dos destinos de comercialización; el primero: los mercados de cortes de alto valor, cuya parte de la media res corresponde al corte pistola, que incide en 45% de la misma. El 55% restante, integrado mayormente por el asado, tiene un segundo canal de comercialización: los mercados internacionales de cortes de valor normal o el mercado interno.

Si aprovechamos los altos valores que se abonan en el exterior por la carne del corte pistola, éstos podrían subsidiar los cortes delanteros destinados al mercado interno. Para que ello sea posible, debemos volver a 5% de retenciones a las exportaciones de los cortes de alto valor, lo que incentivaría a las mismas, orientando al productor a hacer un novillo más pesado, quedando el resto a un valor normal en el país.

Por otra parte, el novillo de consumo interno generalmente es liviano, entre 350 y 450 kilogramos, cuyo rendimiento en carne es de alrededor de 160 a 200 kilogramos; es decir, exactamente la misma cantidad que queda en el mercado interno de un novillo de exportación si dejáramos sus cuartos delanteros.

Este sistema de comercialización tiene la gran desventajade que la venta se hace como media res, lo que obliga al carnicero a hacer un subsidio hacia abajo. Ante esta realidad, nuestra propuesta es que se haga el «cuarteo» hecho que no le agregaría valor extra, es decir, dividir en dos a la media res, quedando por animal faenado dos cuartos de cortes de alto valor (traseros) y otros dos con los cortes de valor normal (delanteros). En cuanto al comercio interno, lo aconsejable es dividir en dos la media res, troceo que no tendría costo extra, al estar la mayoría de los frigoríficos preparados para el mismo, fijando un precio referencia para los cuartos delanteros y liberando la comercialización de los traseroscorte pistola.

Las conclusiones a las que arriba CRA y CARTEZ son que se puede ofrecer carne a un precio inferior al actual en el mercado interno. Para esto, se debe hacer una equilibrada combinación entre los mercados de exportación e interno, en la que se aprovechen los altos valores pagados en el exterior para subsidiar cortes de consumo masivo, abasteciendo al mercado interno con cortes delanteros que ayudarían a compensar la mayor requisitoria de los mismos cuando los frigoríficos de consumo interno vendan la media res dividida en dos.

Esta interacción posibilitaría sostener el precio del novillo en pie, incentivando a la inversión para mayor obtención de terneros y aumentando el peso de faena al orientar a hacer un novillo más pesado, destinado a exportación.

En la medida que se aumenten 100 kilos por animal con destino a exportación, dejamos la misma cantidad de carne que hubiésemos tenido si ese animal se faenaba para el mercado interno a valores más bajos, aumentamos la producción de carne del país, por aumento de peso de faena, y cumplimos con los compromisos externos.

Mientras tanto, en el mercado interno, en forma coyuntural trozamos en dos la media res, poniendo un precio de referencia para los cuartos delanteros y dejando liberados los cuartos traseros. El mayor pedido de los cuartos delanteros será cubierto por la exportación. Mediante un plan de mediano plazo preparamos a los frigoríficos de consumo, con créditos a tasas subsidiadas y compensaciones tributarias, para hacer el trozado y poder exportar, lo que permitiría hacer una venta más selectiva, con mayor posibilidad de control por cortes, y se incrementaría la oferta de los cortes compensados para el mercado interno.

De esta manera, resguardamos al consumidor con precios razonables y de acuerdo con su poder adquisitivo, a la Argentina en la lucha antiinflacionaria y aportando más divisas con la exportación y a la producción primaria para que el negocio sea rentable, seguro e inviertan en retención de vientres, mayor cantidad de terneros, pasturas, sanidad, genética para aumentar la oferta cárnica, única alternativa para abastecer correctamente los mercados internos y externos.

(*) Coordinador Comisión de Carnes CARTEZ y vicepresidente CRA, respectivamente.

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