Los delegados de las sociedades rurales de Corrientes y del norte de Entre Ríos, realizarán una asamblea general el viernes 31 de marzo en la ciudad de Mercedes para expresar el malestar que hay en el sector por la aplicación de las medidas oficiales que limitaron las exportaciones cárnicas y el peso de faena para combatir la inflación.
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El presidente de laAsociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), Ricardo Matho Meabe, explicó: «Hay un problema muy grande en la demanda, supera ampliamente la oferta».
«Durante años hubo una mala política ganadera en el país, la agricultura avanzó sobre la ganadería y hoy hay 50 millones de cabezas, pero 15 millones de habitantes más en la Argentina y se sigue comiendo la misma cantidad de carne, mientras que la gente no se fija mucho lo que gasta», sostuvo el dirigente en declaraciones a la prensa.
Además, resaltó que hay muy poca carne en el país y cree que con la política del presidente Néstor Kirchner en un mediano plazo va a haber menos y agregó: «Si esto sigue así, en un año y medio o dos vamos a tener que importar carne del Brasil, situación por de más grave tomando en cuenta que un país ganadero tenga que importar carne para darles de comer a sus habitantes».
Ya comprometieron su participación en la asamblea el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, y el de la Sociedad RuralArgentina (SRA), Luciano Miguens.
Miguens expresó: «Si bien son medidas difíciles de modificar, la idea es superar la decisión del Estado y buscar la manera de que no haya un cierre total de las exportaciones».
«Rusia es un país al que habíamos logrado entrar con la carne después de mucho tiempo, y se destina a ese país 25% del total de las exportaciones argentinas, es un mercado que si lo perdemos va a costar recuperar», dijo.
Al foco de aftosa detectado en Corrientes hay que sumarle la medida drástica tomada por el gobierno que afecta a toda la provincia.
«Si bien el foco en un primer momento se logró sostener y fue acertado interdictar los ocho departamentos afectados, la provincia no tenía a quién vender los novillos, ya que muy pocos frigoríficos compraban y esto hizo que el precio bajara.»
El panorama fue diferente en la invernada y hoy día el precio está fuerte. Sin embargo, el ganado gordo prácticamente no lo pueden vender. Un ternero de 170 kilos está entre 3 y 3,10 pesos, la ternera entre 2,90 y 3 pesos.
«La colocación del novillo es difícil, ya que la jaula no se vende enseguida, sino que hay que esperar que algún consignatario encuentre un frigorífico para poder faenar», sostuvo Matho Meabe. El precio de la carne en gancho ronda los 4,30 a 4,40 pesos el kilo.
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