De la chinchilla se obtienen distintos productos, uno de ellos es la piel que, por sus características, es escasa y única en el mundo. El tamaño del criadero lo decide uno mismo, teniendo en cuenta cuanto quiere ganar por mes. La inversión parte de los 2 mil con muy bajos costos de mantenimiento ya que, incluso, no es necesaria la asistencia veterinaria.
El titular de la Cooperativa Rioplatense, Osvaldo Villalba, que se encarga desde hace cinco años de la enseñanza de la crianza de chinchillas, aseguró que “ara criar chinchillas no se necesita un espacio especialmente construido al efecto de su cría, en una primera etapa pueden criarse en cualquier habitación seca y bien ventilada”
Además, afirmó que en comparación con la crianza de otros animales, con la chinchilla “o existen epidemias que puedan diezmar al criadero, como es el caso de otras crías alternativas como por ejemplo: conejos, codornices y pollos, entre otros”
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