La producción de maíz en Estados Unidos es clave para el seguimiento y la evolución de los precios del cereal en el mundo.
El debate de los próximos 30 días en los Estados Unidos gira en torno a la expectativa de siembra en ese país.
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Si bien el USDA anunció una importante reducción en el área a dedicar con maíz en esta temporada, del orden de 1,5 millón de hectáreas, varios analistas comentan ahora que los farmers norteamericanos han reaccionado ante la mejor estructura de precios del maíz en detrimento de la soja, y que, como consecuencia de la mejora en los precios de la forrajera, el recorte esperado tal vez no resulte tan amplio, siempre y cuando la situación climática no se siga complicando.
La eventual reducción de área de siembra en maíz en los EE.UU. será seguida muy de cerca por los operadores de todo el mundo, pues a partir de los nuevos usos que se le está dando a este producto, sobre todo en lo relacionado con biocombustibles, el mercado no puede darse el lujo de ver disminuida la producción del país que origina más de 40% de la oferta total del mundo.
Resulta necesario destacar que la industria productora de etanol en los EE.UU. demandará unos 54 millones de toneladas en este ciclo.
Actualmente, la capacidad total instalada en ese país alcanza los 4.400 millones de galones por año, pero los emprendimientos pendientes permitirán agregar otros 2.050 millones anuales más, por lo que en poco tiempo más es muy probable que EE.UU. consuma algo así como 10% de la producción mundial de maíz para abastecer este nuevo y creciente nicho.
En el curso de esta semana, lluvias por encima de lo esperado demoraron la tarea de implantación de maíz, y esta inquietud permitió volver a instalar en el mercado la preocupación por las demoras en la siembra de este producto, aunque la experiencia indica que los farmers norteamericanos son capaces de avanzar muy rápidamente en esta actividad en muy poco tiempo, aunque obviamente el clima juega en todo esto un rol fundamental.
Hasta el domingo 16 se había implantado 9% del área a dedicar con este cultivo, por debajo del promedio de los últimos 5 años, que es de 10% y bastante por debajo de lo que el mercado esperaba, ya que tenía una expectativa en el avance de siembra de entre 12% a 14%.
La siembra de trigo de primavera en los EE.UU. ha registrado una actividad de 10%, comparada con el promedio de 16%, habitual a esta altura del año. Por su parte, el trigo de invierno registró una nueva caída de dos puntos de su calificación anterior; los cultivos «buenos a excelentes» llegan a 39%, contra 69% del año anterior.
El analista de Alaron Latin America, Alberto Tarafa, comenta que deberemos aguardar hasta el próximo informe del USDA para contar con alguna aproximación de la nueva producción maicera de esta temporada en los EE.UU. Aunque la mayoría de los analistas trabaja una hipótesis productiva elaborada en base al rendimiento promedio de los últimos 30 años, que es de 9.290 kilos por hectárea, Tarafa prefiere medir rendimientos probables en base a los obtenidos en promedio en los últimos 10 años, que fueron de 9.697 kilogramos por hectárea y que marcan una importante divergencia con respecto a los de 30 años.
Rendimientos
Esta diferencia de rendimientos puede significar mucho en términos productivos y en la evolución de las cotizaciones. El analista puntualiza también que las nuevas prácticas de siembra avalan la posibilidad de lograr mejores cosechas.
Lo cierto es que la temporada de siembra norteamericana ha comenzado, y en el curso de los próximos seis meses -con mayor o menor intensidad- nos acompañará el mercado climático de este país. Este período otorga por lo general excelentes oportunidades de fijar precios, aprovechando la intensa volatilidad que se generará en los próximos meses.
En esta oportunidad, las fuertes dispersiones de precios estarán acompañadas, además, por la tendencia que experimenten otros commodities y la cada vez más fuerte participación de los index-funds. Un claro ejemplo de lo que acontecerá en esta temporada fue la reacción alcista del mercado de soja a la fuerte suba que experimentaron los metales preciosos y el petróleo en el comienzo de la semana.
El mercado de Dalian, en China, ha suscripto ya un convenio con el Rofex, el MAT y el mercado de San Pablo para desarrollar conjuntamente un contrato de soja que alcance a contemplar las necesidades de coberturade las tres plazas. El proyecto, al que algunos en los EE.UU. llaman el «Soybean Triangle», triángulo sojero, intentará sustituir la alicaída operatoria del Chicago Board of Trade con el futuro de soja sudamericana, que solamente cuenta con 26 contratos abiertos al 21 de abril. En mayo de 2005, el MAT también había suscripto un memorando de entendimiento con el CBOT con el objeto de explorar oportunidades de negocios para ambos mercados.
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