5 de mayo 2001 - 00:00

Fruticultores acuden al gobierno por más ayuda

Pese a la cosecha récord de manzanas, la actividad frutihortícola atraviesa un momento de crisis
Pese a la cosecha récord de manzanas, la actividad frutihortícola atraviesa un momento de crisis
Río Negro (especial de «La Mañana del Sur») - Con la advertencia que en las próximas semanas varias empresas frutícolas de la región entrarán en cesación de pagos, la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) concurrirá hoy a la Jefatura de Gabinete para solicitarle al gobierno nacional asistencia financiera y la declaración de emergencia pública para la actividad. Pero CAFI no irá en soledad a ese encuentro sino que también asistirán funcionarios del gobierno rionegrino y de la Federación de Productores.

La posición de los empresarios fue adelantada por el presidente de la cámara que los agrupa, Miguel Miquel, quien en el marco del II Congreso Nacional Frutihortícola aseguró que «en los próximos días cuando finalicen los envíos de ultramar, muchas de las empresas de la actividad entrarán en cesación de pagos».

Según el trabajo elaborado por el secretario de la Producción de Río Negro, Marcelo Santos -que será uno de los sustentos de la petición ante Chrystian Colombo-, «hay actualmente 28 empresas en concurso de acreedores, pero según las estadísticas crediticias del Banco Central, deberían sumarse a esta situación por cuasi-cesación de pagos según lo reflejado en la tasa de morosidad en los créditos bancarios, otras 40 empresas en el corto plazo».

El rojo en el cumplimiento con el sistema financiero pasó de 36 por ciento de junio del '98 a 62 por ciento a diciembre de 2000. A esa fecha, la deuda del sector para con el sistema bancario ascendía a 267 millones de dólares contraída en 78 por ciento por 130 empresas integradas e industriales, y el restante 22 por ciento, por productores independientes.

La morosidad de 62 por ciento contempla a los créditos calificados en las categorías 3, 4 (atrasos), 5 y 6 (incobrables) por parte del Banco Central.A estas deudas se les debe adicionar las obligaciones contraídas para la producción y comercialización (laborales, fiscales, proveedores, importadoras y financiera no bancaria) que para el fresco trepa a 360 millones de pesos y a $ 14 millones para el de jugos (industria).


Sin embargo, el eje de la presentación no estará dado en el peso de la deuda con el sector financiero -si se la compara con la necesidad de capital de trabajo para un año da exactamente igual-sino que estará focalizada en la falta de rentabilidad del sector, provocada principalmente por el tipo de cambio fijo, que no permite mitigar las fluctuaciones en los mercados externos como fueron las devaluaciones del real (muy fuertes a partir del '99 cuando comenzó a flotar libremente) y del euro.