La peor inundación en el Medio Oeste de Estados Unidos en los últimos 15 años provocó nuevas sacudidas en los mercados globales y en los bolsillos de los consumidores, luego de que los precios del maíz alcanzaron niveles récord por temor a la pérdida de cosechas en el corazón del principal exportador mundial de granos.
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En la Bolsa de Chicago, los precios del maíz subieron por primera vez 8 dólares por bushel, dado que las persistentes lluvias y los desbordados ríos amenazan a los granjeros del Medio Oeste con impedirles cultivar en una superficie de dos millones de hectáreas.
«El mercado está siendo manejado por el agua», dijo Glenn Hollander, un veterano operador de granos de Chicago. «Las estimaciones muestran que hay 3 millones de acres de maíz bajo el agua y que probablemente hay 2 millones que no se plantaron. Eso da 5 millones o más de 700 millones de bushels, y eso se lleva todo el excedente», dijo, en referencia a las estimaciones de existencias de granos transferidos a la próxima cosecha.
La crecida de los ríos a lo largo y ancho de los estados de Iowa e Illinois, que producen alrededor de un tercio del maíz y la soja de Estados Unidos, provocó la evacuación de miles de personas. La Casa Blanca dijo que el presidente George W. Bush iba a visitar la región afectada el jueves.
Algunas de las zonas agrícolas más inundadas se encuentran en Iowa, donde la predicción de pérdida de cosechas aumentó debido a que la temporada de plantación fue tardía.
El rendimiento del maíz y la soja cae profundamente a medida que pasa el tiempo a partir de mediados de mayo porque las raíces no se desarrollan adecuadamente para sobrevivir a las oleadas de calor del verano boreal.
Inflación
Este temor aviva la inflación en el precio de los alimentos, no sólo para los consumidores internos, sino para decenas de países que compran granos estadounidenses. Estados Unidos exporta 54% del maíz del mundo, 36% de la soja y 23% del trigo.
Hasta el miércoles, el pronóstico indicaba clima seco para Iowa, donde las aguas estaban cediendo. Pero estas corrientes de agua estaban superando el nivel de inundación del río Mississippi, el canal más importante de Estados Unidos. Una decena de esclusas ya estaban cerradas debido al nivel del agua, lo que interrumpía el comercio.
Los diques estaban recibiendo el apoyo de soldados de la Guardia Nacional y cientos de voluntarios ayer en la ciudad de Quincy, Illinois, mientras que otras localidades del río Mississippi luchaban contra las crecidas de agua.
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