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12 de febrero 2008 - 00:00

La Niña afecta los rindes de la soja

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Los rindes promedio del país en la actual campaña de soja igualarían a los del año pasado y se acercarían a 2.972 kilogramos por hectárea, ya que la región norte del país compensaría las pérdidas de la zona núcleo maicera y la del sur bonaerense y santafesino, la más afectada por el fenómeno de La Niña.

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Los rendimientos de la actual campaña de soja serán buenos en los campos con rotaciones, fertilización y cobertura de rastrojos, mientras que son menores las estimaciones de cosecha en las áreas castigadas de las 16.800.000 hectáreas sembradas. «Las buenas rotaciones, rastrojos, barbechos y fertilizaciones marcan una gran diferencia en el crecimiento en esta campaña limitada por las menores lluvias de La Niña», indica el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

«Dos componentes del rinde se definen en los siguientes días, en la soja de primera siembra: la cantidad de granos por chaucha y el peso de esos granos logrados», explicaron técnicos de la entidad porteña. «En el área líder la mayoría de los cultivos aún están buenos, pero siguen denotando un potencial menor al del año pasado», se indicó.

Los precios a futuro de la soja para el mes de mayo próximo, momento clave de la cosecha, se cotizaron la semana pasada a u$s 320 la tonelada -debido a la incertidumbre de la evolución del cultivo-, mientras que se llegó a pagar $1.200 la tonelada de grano a los productores que vendieron su acopio.

Tanto la Bolsa de Cereales de Buenos Aires como la Federación Agraria Argentina (FAA) reconocieron que la excelencia de los futuros rendimientos y del estado de los cultivos siempre está centrada en los campos donde se realizaron buenos controles de maleza y de protección contra plagas y se rotaron plantíos. Al respecto, la FAA lamentó «la liquidación ganadera» que obliga a «la ausencia de rotaciones» ya que « lejos quedaron las épocas en las que había chacras con cerdos, aves, explotaciones intensivas y ganadería» que contribuían a la fertilidad física de los suelos.

De acuerdo con los datos publicados por la Secretaría de Agricultura de la Nación, Córdoba tiene implantadas 4.515.000 hectáreas de soja, y salvo algunas excepciones, es el territorio que mayor cantidad de precipitaciones recibió, por lo que podría repetir los rindes de la campaña anterior que fueron en promedio de 3.100 kiloscada hectárea.

En Santa Fe se sembraron aproximadamente 3.500.000 hectáreas, pero el sur de esta provincia podría resignar rindes por lluvias tardías. En Santiago del Estero fueron implantadas 790.000 hectáreas y en Salta, 474 mil hectáreas de esta oleaginosa.

  • Pérdidas

    Buenos Aires sembró las 4.320.000 hectáreas previstas, pero con una fuerte necesidad de lluvias focalizada sobre el este y el sur del territorio donde se perdieron muchos cuadros de «soja de segunda» que tuvieron como cultivo antecesor al trigo.

    La posibilidad de declarar emergencia agropecuaria en algunos distritos bonaerenses que fueron jaqueados por las heladas tardías sobre el trigo y luego por la sequía comenzará a resolverse a partir del próximo 26 de este mes. Así lo confirmó el director de Economía Rural de la provincia de Buenos Aires, Horacio Mazzioti.

    En esa fecha se evaluarán los pedidos que se presenten hasta una semana previa ante la Comisión Provincial de Emergencia y Desastre Agropecuario (CEDABA). Entre los distritos bonaerenses que probablemente recurran a la CEDABA se encuentran Pringles, Puan, Torquinst, Villarino, Carmen de Patagones, Coronel Suárez, Guaminí, Adolfo Alsina, Adolfo González Chaves y Olavarría, entre otros.

    La emergencia se declara cuando se comprueba que 50% de la producción del campo está afectada, mientras que desastre agropecuario significa un compromiso de 80% de la explotación.

    En la actual posibilidad de declarar emergencia agropecuaria se contemplan la pérdida de cultivares de trigo, maíz, soja, cebada y pasturas para ganadería.

    La sospecha de que la existencia de maíz no alcance para abastecer los «feed lot» prevaleció en algunos análisis, ya que se exportarían unos 15 millones de toneladas y la cosecha rondaría entre 20 y 21 millones de toneladas.

    Debido a las heladas y a la sequía se perdió 20 por ciento de la superficie sembrada de maíz que en la actualidad suma casi 3.200.000 de hectáreas. Otros análisis más pesimistas señalan que la cosecha de maíz no superaría los 19 millones de toneladas.
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