Safras estima que este país producirá 56,35 millones de toneladas, comparado con las 52,9 millones obtenidas el año anterior. El rendimiento promedio de esta campaña sería de 2.560 kilos por hectárea, en comparación con 2.321 kilos por hectárea del ciclo anterior.
La tarea de recolección coincide con precios sostenidos, básicamente por la buena demanda doméstica, que en esta campaña podría trepar hasta los 10 millones de toneladas, lo que dejará poco saldo para exportar, dato ya conocido por los importadores mundiales. La Bolsa de Cereales proyecta una producción de 14 millones de toneladas.
En el contexto mundial, y a pesar de las amplias disponibilidades de maíz por parte de los Estados Unidos, el mercado permanece sostenido, un poco por la promesa del etanol y otro tanto por la firmeza mundial en el mercado de carnes.
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