A pesar de la severa crisis -política y climática- que afecta al campo, las innovaciones tecnológicas se abren camino en la actividad agropecuaria. El avance se observa en los diferentes sistemas de agricultura de precisión que son probados en distintos puntos del país: el monitoreo de la fertilización desde el tractor a la PC, la teledetección aérea de cosechas a control remoto y distintas formas de obtención de biogás.
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«Esta tecnología permite enfrentar el alto costo que tienen hoy los fertilizantes porque se los regula y se ahorra dinero», sostuvo el ingeniero agrónomo Daniel Martínez, de General Pico, La Pampa, defensor de la agricultura de precisión, sistema que permite obtener información durante la siembra.
La Argentina expandió en los últimos años la superficie cultivable, y el año pasado se produjeron más de 98 millones de granos, por lo tanto, atraídos por el crecimiento, irrumpieron sistemas de avanzada tecnología. Un ejemplo es la teledetección remota-aérea y satelital, que utiliza aviones no tripulados (UAV). «Portan un sofisticado equipamiento en cámaras digitales de precisión y sensores que permiten un rápido acceso a todo tipo de superficie y de cultivos», explicó Germán Cruz, de la firma InfoAéreo.
La teledetección devuelve información sobre cuestiones como estrés en los cultivos; brinda una evalución de los beneficios de un fertilizante foliar sobre soja o cereales, o los grados de erosión del suelo.
Por su parte, Federico Elorza, líder del proyecto GeoAgris, consideró las ventajas de su sistema de «optimización y tecnología satelital». «El servicio es directo, mediante un dispositivo en la maquinaria agrícola, pulverizadora, cosechadora, sembradora, los datos pasan en tiempo real, a la PC en cualquier lugar donde uno esté», aseguró. Y enfatizó que «a través de Internet se sabe cómo se está trabajando, la velocidad óptima, control de dosificación de herbicidas o de semillas en distintos puntos del lote».
También crece la industria local del biogás. Del procesamiento de desechos animales mediante microorganismos se obtiene metano, un combustible gaseoso que genera energía. Así lo confirmó Ian Jasés, un criador de cerdos y agricultor de Brasil, que transforma los efluentes de 850 animales por medio de un «biodigestor». El biogás que obtiene Jasés otorga calefacción y electricidad a las 16 familias que viven en el lugar (650 hectáreas) y además es empleado para todos los motores que utilizan. «En cuatro años amortizamos la inversión que significó comprar el biodigestor», señaló.
El mercado argentino, además, se encuentra muy competitivo en «banderilleros satelitales», que transmiten a la computadora las dosis y la superficie pulverizada, ya que se han agregado varias firmas que producen estas herramientas.
En contra de esta tendencia se observa que la apuesta por mejorar la agricultura continúa, pero la tecnología todavía no es accesible a los sectores más pequeños por los costos. La automatización también acentúa la despoblación del campo, porque hace caer la demanda de puestos de trabajo y requiere personal más especializado.
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