La producción de maíz crecería por la buena performance de este año. Ello condicionaría a la soja y determinaría valores más flojos en 2007.
La plaza maicera inició su «rally» alcista a mediados de setiembre, y las cotizaciones nunca volvieron a mirar atrás, llegando a alcanzar precios no observados desde el año 1996, con niveles parecidos a los que se ubicaban dos años atrás, cuando la plaza ensayó una reacción que no logró consolidarse.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las recientes mejoras resultan bastante impresionantes, particularmente por estar asistiendo a la segunda cosecha más importante de la historia norteamericana. De todos modos, y aun con algunas correcciones como la que vimos en el curso de la semana pasada, es posible que este sentimiento alcista del mercado se mantenga un tiempo más, impulsado por la buena demanda que genera el uso de energía alternativa, como el etanol.
Con este escenario de precios, resulta altamente probable que en los Estados Unidos haya un crecimiento importante en el área a dedicar con maíz en la próxima campaña, ya que la relación de precios entre esta forrajera y la soja favorece la implantación de la primera.
En los EE.UU. la cosecha se encuentra ya a punto de culminar, y este año se encuentra un tanto más retrasada que en otras campañas por el exceso de humedad. No resultaría inusual que los productores del norte de ese país comiencen a recolectar cuando desciendan aún más las temperaturas y la tierra se congele.
Aunque la producción de los EE.UU. sea casi un récord, el uso total proyectado también lo será. Las proyecciones de consumo de más largo plazo dan cuenta de un crecimiento muy sostenido en el uso para fabricar etanol que pasaría de algo más de 20% de la producción actual a más de 25% en la campaña 2008/09. En este ciclo, también resulta probable que la utilización de maíz para el abastecimiento de etanol supere a las exportaciones norteamericanas por primera vez en la historia.
En soja, el mercado reconociótambién los precios más altos del contrato en Chicago y también en nuestro mercado. Los fundamentos de la plaza sojera son bien distintos de los de maíz y trigo, pero la corriente inversora que se encuentra comprando commodities agrícolas abarca también a la plaza de soja. Lo que se observa aquí es una reacción anticipada a lo que significará la campaña 2007/08, con un aumento de la demanda por el lado del biodiésel y las perspectivas de una menor área de siembra norteamericana.
El Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) revelará su informe mensual de producción el próximo jueves, y la historia indica que un incremento en la producción norteamericana es más probable que una disminución, aunque las recientes demoras en la recolección -como consecuencia del clima húmedo- están haciendo pensar que tal vez, y al menos en esta oportunidad, no se vuelva a aumentar la producción.
Fase alcista
Según la visión de Anne Frick, analista de Prudencial Finantial, el mercado se encuentra dentro de la fase alcista iniciada en enero de 2005, cuando la oleaginosa cotizaba en USDA 4,98 por bushel en Chicago (u$s 183 por tonelada). El alto de este ciclo fue de u$s 7,50 (u$s 275 por tonelada), nivel que según Frick será superado a partir de la próxima primavera boreal hasta alcanzar un objetivo de entre u$s 8,20 a 8,60 por bushel (u$s 301 a u$s 316 por tonelada), debido fundamentalmente al mayor uso de aceites para la elaboración de biodiésel. Aun así, la analista ve en las cotizaciones actuales, y para el corto plazo, mayor riesgo a una baja que a una mejora, recordando que por lo general el mercado reconoce un alto en su tendencia a partir del feriado del Día de Acción de Gracias (que será el próximo 23 de noviembre), y que diciembre es tradicionalmente un mes flojo para los precios de la oleaginosa.
La empresa Monsanto se encuentra desarrollando para Brasil nuevas variedades de híbridos resistentes a algunos insectos que afectan a los cultivos de ese país. Además, la empresa está trabajando en el lanzamiento de su segunda generación de semillas de maíz y soja para el año entrante. En Brasil, la soja y el algodón «RR» son las únicas variedades aceptadas para su uso comercial.
Brasil se convirtió este año en exportador de maíz, cuando el gobierno subsidió parte del costo del flete para este producto. El principal destino fue Irán, y las exportaciones brasileñas de esta campaña alcanzaron los 2,4 millones de toneladas entre enero y setiembre.
Por otra parte, el maíz es el cultivo más difundido en ese país, detrás de la soja. En la próxima campaña se dedicarán 12,7 millones de hectáreas a este cultivo, con una cosecha que se proyecta entre los 41,9 y 42,9 millones de toneladas.
Dejá tu comentario