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21 de mayo 2007 - 00:00

Se incrementa producción de maíz para combustible

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En el curso del próximo ciclo agrícola norteamericano se requerirán unos 25 millones de toneladas de maíz para alimentar todas las plantas de etanol.
El uso de etanol como combustible alternativo de origen no fósil sigue creciendo en los EE.UU. Según el Departamento de Agricultura de ese país (USDA), la utilización requerida para elaborar este fluido requerirá en esta temporada de 86,4 millones de toneladas de maíz. En su informe anterior, el USDA había proyectado esta demanda en 81,3 millones de toneladas. En el curso de la campaña anterior, esta industria elaboradora utilizó 54,6 millones de toneladas. La Asociación de Combustibles Renovables de los EE.UU. indica que en ese país se encuentran funcionando en la actualidad 118 plantas de etanol, que cuentan con una capacidad teórica de producción de 6.087 millones de galones. Se encuentran en proceso de expansión otras ocho plantas y existen actualmente 79 en construcción, varias de las cuales comenzarán a operar en esta campaña. Esto significaría, en principio, que en el curso del próximo ciclo agrícola norteamericano se requerirán unos 25 millones de toneladas de maíz adicionales para alimentar el total del complejo. Aun a pesar de una producción récord, las existencias finales de los EE.UU. en esta campaña declinarán a 24 millones de toneladas, solamente 250 mil toneladas más que las que había en el ciclo anterior.

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El USDA consignaba esta notable expansión del uso doméstico de maíz en su reporte. Aun con menores exportaciones y menor uso como forraje, las existencias finales siguen siendo ajustadas. Por primera vez en la historia, el uso doméstico para la elaboración de etanol supera con creces a las exportaciones proyectadas del producto; estas últimas declinarán en esta temporada a 50,2 millones de toneladas. De esta particular circunstancia se podría favorecer la Argentina, que seguirá siendo el segundo exportador del mundo, aunque la brecha que nos separa cuantitativamente con los EE.UU. se achicará notablemente, con ventas externas proyectadas por el USDA en 16 millones de toneladas, superiores en 1,5 millón a las que se esperan en el curso de la presente temporada.

Según varios especialistas locales, la producción que el USDA proyecta para la Argentina el año entrante, de 24 millones de toneladas, luce bastante conservadora. No sería descabellado pensar en un área cultivada con maíz cercana a los 4 millones de hectáreas, a la luz de los buenos resultados de este ciclo, que podría proyectar una campaña cercana a los 28 millones de toneladas.

La caída en el uso de maíz para forraje en los EE.UU. se explica por el hecho que de será reemplazado en buena medida por el DDG, el subproducto del maíz luego del proceso para fabricar etanol. Por este motivo, esta temporada resultará muy sensible a cualquier incidente climático. Pocas veces se ha generado tanta expectativa en los EE.UU. en el afán de lograr una importante cosecha de maíz, suficiente para atender la creciente demanda interna. Cualquier amenaza a esta posibilidad se reflejará en las cotizaciones de un modo consistente.

  • Producción mundial

  • El mundo producirá 766,5 millones de toneladas de maíz en el ciclo 2007/08, lo que significa 69 millones más que el año anterior, con los EE.UU. aportando 49 millones a este aumento. Las existencias finales declinarán 3 millones de toneladas con respecto al ciclo 2006/07, la figura más exigua desde la campaña 1983/84 y la relación stocks/uso más baja de la historia. Con un consumo mundial proyectado en 770 millones de toneladas, las existencias finales solamente alcanzan para cubrir 11,7% de esta necesidad.

    El otro costado de la realidad del mercado de maíz es la caída en la producción de soja norteamericana en esta campaña. En la última estimación del USDA, se estima una producción maicera de 316,5 millones de toneladas, tomando el área de marzo y rendimientos promedio adecuados, lo que determinaría una cosecha récord.

    El importante aumento en el área dedicada a cultivar maíz traerá aparejada una caída productiva en soja que deberá ser compensada por buenas proyecciones en el hemisferio Sur y, para que ello ocurra, se requieren buenas cotizaciones, particularmente en Brasil, que enfrenta un sostenido aumento de costos internos y un real que esta semana alcanzaba los niveles más altos de los últimos seis años.

    El USDA informaba al comienzo de esta semana la evolución de la siembra de los cultivos de verano en los EE.UU. Ya se encuentra implantado 78% del área correspondiente a maíz, comparado con 83% del año anterior y 78% del promedio de los últimos cinco años. El avance de este período fue importante, ya que los operadores aguardaban un avance de siembra del orden de 70% a 75%.

    En soja, ya se encuentra implantado 32% del área a dedicar para este cultivo, comparado con 31% del año anterior y también 31% del promedio histórico.

    El USDA comentó también que 58% de los cultivos de trigo de invierno se encuentran «buenos a excelentes», un punto porcentual por encima de lo reporteado la semana pasada. Con respecto al trigo de primavera,ya se encuentra implantado 87% del área, comparado con 76% del año anterior y 74% del promedio.

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