La siembra de trigo se encuentra demorada por la gran sequía en la mayoría de la superficie cultivable de la Argentina, y hasta el momento sólo se implantaron alrededor de 300 mil hectáreas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además, la decisión de sembrar trigo sigue condicionada a las garantías del mercado, que se encuentra confuso con la continuidad del paro agropecuario y el incumplimiento del acuerdo firmado entre el gobierno y la Comisión de Enlace Agropecuaria respecto de garantizar el precio pleno del cereal y abrir el Registro de Exportaciones.
Para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en su informe semanal, «la decisión de siembra está condicionada a una pronta recuperación de la humedad en las zonas que entran ya en la fecha óptima para las variedades de ciclo más largo».
Esto significa que se acaba el tiempo para los productores ubicados en las zonas norte y centro de Santa Fe y Córdoba, La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires.
La sequía condiciona, pero algunas estimaciones indican que los costos de implantación del cultivo habrían hecho desistir a 50% de los productores habituales de trigo en la región bonaerense que rodea Tres Arroyos.
En síntesis, los cálculos menos optimistas consideran que la siembra caerá en alrededor de un millón de hectáreas (25%) menos que en la campaña 2008-2009.
De todos modos, el último impulso depende de las precipitaciones, y algunos pronósticos indican que se romperá parcialmente la sequía que evita la recarga hídrica necesaria para comenzar con las tareas en algunas zonas de las subregiones trigueras.
Hasta el momento sólo se ha cubierto 6% de la superficie con trigo, que necesita no menos de 300 milímetros de lluvia antes de la siembra para que el cultivo tenga un buen desarrollo.
Respecto de la soja, que se encuentra en los finales de la recolección, se han contabilizado alrededor de 44 millones de toneladas, aunque es difícil obtener información precisa ya que existe acopio privado en los campos.
La recolección de maíz ya supera 71,9%, según la Bolsa de Cereales, con una producción media que se mantiene estable en 70,6 quintales (7.000 kilogramos) por hectárea, «muy por debajo del ciclo agrícola anterior, con rinde de 83,7 quintales por hectárea».
Si bien se espera una cosecha que supere los 21 millones de toneladas, hasta el momento no se superan los 15 millones en todo el país.
Mientras tanto, el mercado granario en el país se encuentra suspendido mientras el precio de la soja trepó esta semana hasta ubicarse en mercados externos a julio de 2008 en u$s 500,5 por tonelada.
Dejá tu comentario