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Los cultivos oleaginosos mayores, soja y girasol, incrementaron la superficie sembrada en más de un 7 por ciento, impulsados por los favorables precios del mercado que se registraban en la época de siembra y la buena ecuación económica originada con la devaluación del peso.
De acuerdo a la superficie cubierta, considerando el aceptable comportamiento climático verificado en las zonas de mayor producción y los buenos rendimientos que se presentan en las zonas cosechadas, se estima una producción final para este año de 30 millones de toneladas.
En cuanto al girasol, se registró un incremento en la superficie sembrada del 6,9 por ciento, alcanzando las 2,02 millones de hectáreas, suba que se basó en el buen nivel del precio del producto en la época de siembra.
De acuerdo a la superficie cubierta, los rendimientos que se obtuvieron en las distintas zonas, permiten estimar una producción final para este año de 3,7 millones de toneladas, según la Secretaría de Agricultura.
Para el maní, se estima una siembra para esta campaña de 220.000 hectáreas, cifra que muestra una disminución en relación a la campaña anterior del 12,9 por ciento, basada fundamentalmente en una baja de las expectativas del precio.
Cuando ya se ha cosechado casi el 60 por ciento del total sembrado, los rendimientos obtenidos permiten pronosticar una producción de alrededor de 360.000 toneladas de maní, aseguró la dependencia oficial.
El maíz, con un área sembrada de 3.047.000 hectáreas, destinará 2.300.000 hectáreas al circuito comercial, estimándose que el resto se destinará a alimentación animal.
De concretarse estas proyecciones, se produciría una disminución en la cobertura, cercana al 13 por ciento en relación al área anterior.
En lo que respecta al trigo, este cereal tuvo un área cubierta de 7,1 millones de hectáreas, destacándose el incremento de superficie verificado en zonas no tradicionales como las provincias del NOA y el NEA, que en la campaña 2001/02 llegaron a 500.000 hectáreas sembradas.
Las dificultades climáticas que han afectado distintas zonas productivas, produjeron una disminución en el área de cosecha, que se ubicó en las 6.820.000 hectáreas durante esta campaña.
Por estas razones, la producción del cereal se ubicaría en alrededor de 15.300.000 de toneladas.
No obstante, los ingresos al circuito comercial han sido inferiores a otros años para la misma época, pero se trata de una circunstancia atípica originada por el nuevo marco económico vigente.
En cuanto a las primeras estimaciones acerca de la cobertura que los productores realizarían en la campaña 2002/03 del trigo, si bien son preliminares, permiten pronosticar que la superficie que se implantaría en todo el país, sería cercana a 7 millones de hectáreas.
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