Arregui, la promesa que se sumó a la tradición olímpica del boxeo argentino

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La vida de Brian Arregui va a dar un giro fundamental después de conseguir el oro en los Juegos de la Juventud. Después de varios logros como la Copa del Mundo juvenil y crecer en forma sostenida como una gran promesa, ahora le dio al boxeo olímpico nacional la primera dorada en 70 años, apuntalado por un trabajo sacrificado y el sostén de su pequeña Briana.

Nacido en Villaguay, Entre Ríos, hace 18 años, Arregui arrastra una dura historia que lo llevó a pelear par salir adelante. Nunca dejó de avanzar y ahora su premio es el título en Buenos Aires 2018. Se suma así a una larga tradición de medallistas en boxeo: esta es la 26° en la historia argentina, entre mayores y juniors, y con nombres como Pascual Pérez, Pedro Quartucci y Pablo Chacón.

Desde enero, contó, concentra en la Ciudad para lograr su gran objetivo. El sacrificio valió la pena. Primero venció dos veces al uzbeko Jakhongir Rakhmonov, ambas por fallo dividido 3-2, y llegó a la final, asegurando una medalla más para la delegación nacional.



El combate final fue ante el marroquí Yassine Elouarz, al que no le dio demasiadas opciones de remontar una pelea que lo tuvo siempre al frente. Al entrerriano se lo vio muy prepotente, buscando sacar diferencia todo el tiempo.

Apenas hubo episodios del segundo asalto en el que el africano amagó con inquietar a Arregui, pero fueron solo muestras. Las tribunas, una minúscula versión de esas noches típicas de peleas por un título mundial, marcaron cada vez que el local acertó un golpe.

Ni bien terminó el último round, el nacido en Villaguay alzó sus brazos. El fallo fue unánime, y confirmó las presunciones: Arregui ganó la pelea con justicia y se proclamó campeón en la categoría hasta 69 kilos en los Juegos de la Juventud.

Su corrida la tribuna provocó un estallido generalizado, pero él sólo tuvo tiempo para unos pocos. Su equipo de trabajo, entrenadores, y por supuesto, su hija.

"Es uno de los momentos más felices de mi carrera, con Briana acá. Ella es la que me motiva día a día, cada mensaje que me mandan a la mañana me levanta cuando no tengo ganas de seguir", confesó el flamante dorado olímpico.

Además, dijo que le "llena el alma" ver a su entrenador tan feliz por el logro, al tiempo que consideró "fundamental" en lo anímico el aliento de la gente.

"Desde enero estoy concentrando acá en Buenos Aires. Dejé muchas cosas de lado, mi familia, mi hija, mi mujer. Pero todo ese sacrificio que vengo haciendo lo volqué arriba del ring y pudimos ganar la medalla de oro", resumió.

La consagración de Arregui se dio casi en simultáneo con otra gran noticia para el deporte argentino. Por segundo Juego consecutivo, el beach voley se trepó al podio del olimpismo juvenil.

Tal como lo hicieron Santiago Aulisi y Leandro Aveiro en Nanjing hace cuatro años, Mauro Zalayeta y Juan Bautista Amieva se quedaron con el bronce, luego de vencer 21-15 y 21-15 a Artur Hajos y Bence Streli, de Hungría.

"Hicimos lo que sabemos. Nos habíamos puesto el objetivo de subir al podio y lo logramos con nuestras propias armas. Tuvimos que cambiar rápido el chip luego de haber perdido en semifinales, y por suerte lo logramos", comentó Zalayeta, al que resultó más que positivo el cambio de ser jugador de fútbol a dedicarse al vóley.

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