Dos de los goleadores de Boca: Juan Román Riquelme, autor del tercero y clave gol, saluda
a Dátolo, quien acaba de marcar el segundo. El equipo de Carlos Ischia avanzó en la
Copa Libertadores.
Boca se clasificó, aunque sufrió mucho. Jugó con un oído en Chile y el corazón puesto en La Bombonera, donde enfrentó a un Maracaibo cuya única intención fue que no lo golearan y en ese sentido los dos lograron su objetivo.
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Finalmente, el equipo de Ischia pasó de ronda gracias al empate que consiguió Atlas (1 a 1), en Santiago de Chile, ante Colo Colo. De esta forma el equipo mexicano terminó primero en el grupo con 11 puntos, mientras que Boca y Colo Colo sumaron 10, aunque el equipo argentino logró avanzar al tener una mejor diferencia de gol sobre los chilenos (+3 contra +2).
Boca salió al ataque de acuerdocon lo que se esperaba tratandode acorralar a un Maracaibo que juntó ocho jugadores en su campo y sólo intentó contraatacar con largos pelotazos para Maita y Beraza.
Boca se puso en ventaja muy pronto, a los 8 minutos, por un cabezazo de Paletta (después tuvo que salir lesionado) ante un tiro libre de Riquelme y eso lo tranquilizó. Tuvo mucha movilidad, atacó por los costados con Alvaro González y Dátolo y presionó a un rival que desnudaba grandes errores defensivos.
Dátolo marcó el segundo promediando el primer tiempo en una bonita jugada individual y aprovechando el error de Henao, quien le regaló el primer palo.
Después, Palermo y Palacio se perdieron un par de situaciones claras y los venezolanos, de contraataque, tuvieron dos chances para cambiar la historia, pero no la supieron aprovechar.
Boca empezó el segundo tiempo con mucho nerviosismo y el reloj fue su rival más peligroso. A los 8 minutos Ischia puso a Gracián por Vargas buscando más poder ofensivo, pero los dos delanteros de Boca -Palermo y Palacio- no estaban en una buena noche y desperdiciaban una situación tras otra.
En Chile el gol de Atlas lo acercó más a Boca a su objetivo y Riquelme lo consiguió con una definición exquisita a los 28 minutos, aprovechando un buen pase de Palermo.
Boca siguió atacando buscando el cuarto gol, que lo pusiera a resguardo de cualquier resultado en Chile. Pero no lo consiguió y se expuso al contraataque de Maracaibo, donde el argentino, ex River, Darío Figueroa, tuvo dos situaciones claras para descontar. En una de ellas, Caranta le cometió penal que el árbitro Rivero no convalidó.
Boca terminó festejando la clasificación, en un partido donde no brilló, pero le bastó con la gran calidad de Riquelme y la «ayudita» del Atlas de Miguel Angel Brindisi.
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