Boca vino hasta Jujuy y en el segundo tiempo de un partido luchado, disputado en cancha pesada y con lluvia, venció a Gimnasia por 2 a 1, lo que significa un paso importante para reafirmar sus pretensiones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los goles de Boca fueron conseguidos, en dos oportunidades, por Jesús Dátolo, a los 14 y a los 36 minutos del segundo tiempo, pero Gimnasia aportó algo de suspenso con el descuento de Luis Escalada, a los 37.
El equipo que ahora dirige Omar Labruna tuvo sin embargo una reacción saludable en esos últimos minutos, cuando jugaba con un hombre menos, por la expulsión de Federico Acuña a los 27 minutos.
Gimnasia planteó un partido cerrado y de lucha, por lo que los dos equipos se debatían en los roces de mitad de cancha.
Sin embargo, Boca, más ambicioso, llegó más y hasta se puso en ventaja pero el gol que había logrado Martín Palermo fue anulado a pesar de que estaba en posición lícita.
Hacia los 20 minutos los dos querían desnivelar y el final del primer período dejó la imagen de un partido mal jugado.
En el balance quedaron la escapada de Juan Arraya a los 31 por la izquierda y su remate, que obligó a que el arquero Mauricio Caranta se arrojara a su derecha para despejar o el tiro libre de Gracián, bien ejecutado y controlado por el arquero, que supo ubicarse
También Rodrigo Palacio tuvo su oportunidad en 42 minutos cuando apareció por izquierda pero su remate dio en el travesaño, picó afuera de la línea y salió.
Quedaba también la impresión de que Juan Román Riquelme hubiese destrabado un partido así de cerrado, pero finalmente la fórmula de Boca para llegar a los goles fue el juego asociado.
En 14 minutos del segundo tiempo la tocaron varios, entre ellos Palacio que se fue por derecha y mandó el centro y así llegó el primero, con maniobra de distracción de Palermo en el camino y última puntada de Gracián para la definición de Jesús Dátolo, con remate desde la izquierda.
Boca no quiso correr riesgos y fue a buscar cómo asegurarse el marcador, frente a un equipo al que Omar Labruna, desde el banco, intento revitalizar mandando todos los cambios a la cancha.
Pero a un equipo experto en planteos especulativos, "de romper" juego, lo peor que le podía pasar era empezar jugando en desventaja, sobre todo frente a un equipo como el de Boca.
Para colmo, a los 27 minutos, Federico Acuña le entró fuerte desde atrás a Palacio que ya había sido muy golpeado y se fue expulsado como consecuencia de esa falta.
Al rato, Boca jugó otra vez combinado de derecha a izquierda y Dátolo volvió a ajusticiar al guardameta, con un zurdazo que se le coló entre las piernas
A Gimnasia le quedó el reflejo de la reacción y dos cabezazos ante la salida de Migliore en una jugada rápida impuesta por un pelotazo largo, el local descontó a través de Escalada.
Dejá tu comentario