Colombia festejó junto a Ospina, determinante en la tanda de penales.
El seleccionado de Colombia, dirigido por José Pekerman, se clasificó para las semifinales de la Copa América Centenario, al vencer al de Perú, conducido por Ricardo Gareca, por 4-2 en definición por penales tras empatar 0-0 al cabo de los 90 minutos del partido jugado este viernes en Nueva Jersey por los cuartos de final.
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El partido se jugó en el estadio Metlife, contó con el arbitraje del argentino Patricio Loustau y desde los 12 pasos Colombia metió los cuatro remates que hizo; en cambió Perú acertó solo dos: Ospina detuvo el disparo de Trauco y Cueva tiró por encima del travesaño.
En la próxima instancia, Colombia se medirá con el ganador del partido que jugarán el sábado México y Chile en Santa Clara, California. Por el otro lado, EEUU espera al vencedor del cruce entre Argentina y Venezuela.
Arrancó áspero el partido, con cierta pasividad de Loustau, y en ese marco se favoreció Perú, que llevó el juego al terreno de la fricción y equilibró la teórica superioridad técnica de los colombianos.
De todos modos fueron los de Pekerman los que mejores ocasiones crearon, la más clara a los 21 con un remate de James Rodríguez que se estrelló en el palo, además de algunos disparos riesgosos de Daniel Torres y Carlos Bacca.
El equipo de Gareca tuvo un pequeño lapso de dominio llegando a los 30, cuando acosó el arco de Ospina con centros y la presencia siempre inquietante de Paolo Guerrero. Y si la ofensiva peruana careció de creatividad e insistencia, lo contrario fue su aspecto defensivo: con voluntad, esfuerzos individuales y concentración colectiva logró romper el circuito de juego en el mediocampo colombiano y conservar el cero, su primer objetivo.
En el balance general de la etapa, en la que ambos terminaron "bajando un cambio" en lo físico y ya sin tantas faltas, el empate fue un resultado justo.
El clima del encuentro se mantuvo en el complemento, y Perú no solo volvió a ser el mejor plantado sobre el césped del Metlife de Nueva Jersey sino que, además, acentuó sus ambiciones ante un equipo colombiano desconectado, sin magia a pesar de la búsqueda de James por distintos sectores del campo y a diferencia de los ocurrido en la primera parte.
Los de Gareca tuvieron varios acercamientos con una fórmula repetida: las faltas a favor al borde del área rival. Y allí fallaron: por imprecisas, por tibias, por lentas, las ejecuciones nunca desembocaron en chances concretas de gol.
Esa ineficacia le costó perder paulatinamente el dominio y Colombia emparejó, lo que llevó el partido hacia el empate. Perú tuvo la más clara sobre el cierre, con un cabezazo de Ramos que Ospina sacó por arriba del travesaño, y el pasaje a las semifinales se terminó resolviendo en los penales, donde los de José Pekerman acertaron y se metieron entre los cuatro mejores del torneo.
La semifinal entre Colombia y el vencedor del choque entre México y Chile se jugará el miércoles de la semana próxima en el Soldier Field de Chicago.
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