Con un festival de goles, Independiente avisó que dará pelea hasta el final
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Montenegro, de buen partido, marcó el segundo gol del encuentro.
Independiente, con un 4-2-3-1, entró al campo distraído, dio muchísimas ventajas en el fondo, pero nunca se resignó a no atacar.
Entonces con dos jugadas precisas revirtió el marcador con un cabezazo de Penco (27m.) y un derechazo de Montenegro (35m.).
El conjunto de Avellaneda capitalizó al máximo las desatenciones del fondo de Lanús, que repitió los errores que cometió el miércoles pasado ante Tigre (0-3), en Victoria, en los 45 minutos que restaban del partido que se había suspendido, por lluvia, el domingo 2 de noviembre, por la 14ta. fecha.
Y además su gente, con el 2-1 a favor, dio el veredicto al cantar "El rey de Copas no va nunca para atrás" para dejar en claro que no quería que su equipo "le regalase" los tres puntos a su adversario, más allá de que un triunfo propio le sirviera a Racing Club, su clásico rival, en la definición del torneo.
Después, Lanús pudo haberlo empatado con un tremendo disparo de Diego González (39m.) que encontró una estupenda respuesta de Diego Rodríguez.
La diferencia entre un equipo y otro estuvo en la contundencia, ya que los dos buscaron continuamente el arco rival y cometieron groseras fallas en defensa.
El segundo tiempo fue todo de Independiente, ya que entendió mejor el juego, ganó en solidez atrás y fue más profundo en ataque.
De hecho dispuso de las mejores chances de gol en los pies de Francisco Pizzini, Penco y Matías Pisano, con un Montenegro muy metido en el partido.
Lanús fue pura confusión: muy flojo atrás, perdido en la mitad de la cancha y nulo en ataque. Las expulsiones de Monteseirín (35m.) y Velázquez (39m.) fueron el reflejo del equipo conducido por Barros Schelotto, que demoró muchísimo en realizar los cambios.
Y sobre el final Independiente, con los goles de Lucero (43m.) y Cuesta (46m.), redondeó un triunfo notable que le permite soñar con el título, algo que parece estar cada vez más lejos de un Lanús apático y carente de temperamento y de fútbol.




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