Brasil vivió momentos de tensión en la concentración de la Universidad de California, en Estados Unidos, donde entrena para su debut en la Copa América Centenario.
Dos hombres murieron dentro de uno de los edificios del campus de la Universidad de California (UCLA) en "un posible asesinato-suicidio", que durante horas fue considerado como un tiroteo que provocó el cierre de toda la zona y el despliegue de numerosas fuerzas de seguridad locales y federales y hasta frustró el entrenamiento que la selección brasileña debía realizar en el lugar.
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En un comunicado difundido en su cuenta de Twitter, el Departamento de Policía de Los Ángeles informó que la situación "fue contenida" y ya es "seguro" volver a circular por el campus, que volvería a abrir sus puertas en las próximas horas.
"Como una medida de excesiva precaución, la búsqueda (de potenciales sospechosos) continuará en el edificio en el que sucedió el incidente", agregó la policía en esa misma red social.
El jefe de la Policía de Los Ángeles, Charlie Beck, encabezó personalmente la búsqueda en el campus y, finalmente, comunicó a la prensa que existían evidencias que señalaban a un "asesinato-homicidio" ya que sus hombres encontraron lo que "podría ser una nota suicida".
Tras recibir una denuncia de estudiantes que escucharon tres disparos, a las 10 de la mañana (14 hora argentina), la policía se trasladó al campus y encontraron a dos hombres muertos con heridas de bala dentro de uno de los edificios de la Facultad de Ingeniería.
La Policía no identificó a las víctimas, sin embargo, en una conferencia de prensa posterior, Beck sostuvo que "es posible" que uno de los dos fallecidos haya sido el tirador.
No obstante, la policía universitaria, la de la ciudad y agentes del FBI, continuaron rastrillando el inmenso campus durante varias horas, en búsqueda de posibles atacantes y víctimas, y llegaron a declarar toda la ciudad de Los Ángeles bajo "alerta táctica".
Aún no está claro cómo comenzó el tiroteo. Hasta ahora lo único que se conoce son algunos relatos de estudiantes que estaban en la zona a media mañana.
Por ejemplo, una estudiante de Psicología de 21 años, Mehwish Khan, contó al diario local Los Ángeles Times que "todo el campus simplemente comenzó a correr y yo corrí también".
Desde su celular, la joven explicó que "todos estaban muy confundidos. Entramos a un edificio y nadie sabía lo que estaba pasado".
Inmediatamente el campus se llenó de policías fuertemente armados y varios helicópteros comenzaron a sobrevolar la zona.
Poco después lo hizo el FBI, lo que podría implicar que se trate de un delito federal y no simplemente criminal.
Imágenes aéreas de los canales de televisión locales mostraron más tarde filas de jóvenes que salían de uno de los edificios del campus con los brazos sobre la cabeza, escoltados y guiados por los policías.
Las horas de tensión que se vivieron hoy en la universidad californiana hicieron recordar el sinfín de tiroteos masivos que todas las semanas sacuden alguna ciudad en Estados Unidos, muchas veces en instituciones educativas.
Según el portal especializado ShootingTracker, en lo que va del año ya se registraron 118 tiroteos masivos, es decir, tiroteos en los que mueren al menos cuatro personas.
El año pasado hubo 325 tiroteos masivos, mientras que el anterior se registraron 265.
Este tipo de ataques se volvió un dato más de la cotidianidad estadounidense hace ya un tiempo y en los últimos años el presidente Barack Obama intentó, sin éxito, vincular este tipo de violencia con la venta irrestricta de armas, inclusive armas de guerra.
Pese a los esfuerzos de Obama, su gobierno no logró imponer una ley que obligara a todos los vendedores de armas a hacer chequeos de antecedentes penales y psicológicos a los comprados, y limitara dramáticamente la venta de armas de asalto, es decir, de las versiones civiles de armas de guerra.
• Brasil se quedó sin entrenamiento.
La selección brasileña no se entrenará este miércoles en la Universidad UCLA de Los Ángeles como estaba previsto, después de que un tiroteo dejara dos muertos en el campus donde debía ejercitarse hasta la víspera de su debut del sábado en la Copa América.
"En razón de lo ocurrido en la mañana de este miércoles en el campus de la UCLA, la selección brasileña no entrenará en la Universidad", informó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en un comunicado.
El pentacampeón mundial volverá a entrenarse este miércoles en la ciudad deportiva de Los Ángeles Galaxy, donde trabajó desde el inicio de la concentración la semana pasada.
La organización de la Copa América Centenario, sin embargo, había previsto para este miércoles el traslado de las prácticas de la delegación brasileña al campus de la UCLA, y su alojamiento a un hotel cercano, por tratarse de instalaciones oficiales del torneo.
Atrapado en los peores años de su historia, Brasil llegó a Estados Unidos con muchas dudas en torno a su juego, sin su estrella Neymar y con su técnico, Dunga, en la cuerda floja.
Siempre candidata al título pese a estar en horas bajas, la selección que dirige Dunga comenzará su andadura hacia la que podría ser su novena Copa América el sábado frente Ecuador en Pasadena (condado de Los Ángeles).
Después viajará a Orlando para enfrentarse a la modesta Haití el 8 de junio y finalizará la primera fase ante Perú cuatro días después cerca de Boston.
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