El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La información, que surgió de fuentes vinculadas al ex futbolista, tiene más de una razón y varios condicionantes que no parten solamente de Maradona, sino del propio Pekerman y de hasta del mismo presidente de AFA, Julio Grondona. Es que en la reunión que mantuvieron la semana pasada en el predio de AFA, en Ezeiza, Grondona no supo, no quiso o no pudo efectuarle una oferta concreta a Diego, lo que empezó a generar las dudas de éste.
«Falta definir cuál será mi rol en el seleccionado y hasta tanto eso no ocurra, nada estará cerrado», anticipó Maradona al término del encuentro.
«Maradona es el seleccionado mismo, así que asignarle una función específica no es conducente», aportó, por su parte, el titular afista.
Esa intangibilidad es la que desvela a Maradona, además de los límites que impuso en la charla el propio Grondona: «La autoridad de Pekerman nunca deberá menoscabarse». Esta última frase chocó con un deseo manifiesto de Diego, que le transmitió a Grondona: «No quiero ser una figura decorativa en el seleccionado. Si estoy, debo tomar decisiones e influir en las convocatorias», pidió el ex capitán del seleccionado.
Dejá tu comentario