Nishikori y Cilic dejaron en el camino a los máximos favoritos al título.
El croata Marin Cilic, decimocuarto preclasificado, completó un día de batacazos el sábado en el US Open, al demoler al suizo Roger Federer (2) por 6-3, 6-4 y 6-4 y meterse así en la final contra el japonés Kei Nishikori (10), vencedor de Novak Djokovic.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta es la primera vez que el balcánico, de 25 años, jugará por el título de un torneo de Grand Slam, y también es su primer triunfo ante Federer, campeón cinco veces consecutivas en el US Open entre 2004 y 2008, en seis enfrentamientos.
Cilic enfrentará en la final del lunes en Nueva York a Nishikori (11 del ranking), que había dado la primera gran sorpresa de la jornada al derrotar al número uno mundial, el serbio Novak Djokovic, por 6-4, 1-6, 7-6 (4), 6-3, en la otra semifinal.
El croata apoyó su gran victoria en una hora y 45 minutos en un juego agresivo desde la base (43 tiros ganadores contra 28 de Federer) y un excelente desempeño con su servicio (sólo lo cedió una vez y apenas permitió dos break points a lo largo de los tres sets).
De su lado, el suizo no estuvo fino con su saque (cuatro quiebres) y cometió muchos errores forzados por la potencia de Cilic, ausente del US Open del pasado año porque cumplía una sanción por doping.
Cilic se convirtió en el primer croata en llegar a final de Flushing Meadows y en caso de ganar el lunes emularía a su actual entrenador Goran Ivanisevic, único compatriota en conquistar un título de Grand Slam, en Wimbledon 2001.
Hasta antes de este US Open, la mejor actuación de Cilic en un torneo grande era una semifinal en Australia en 2010. Decimosexto del ranking de la ATP, ganó dos torneos este año (Zagreb y Delray Beach), llegó a la final de Rotterdam y cuartos de Wimbledon.
En un partido que se inició con retraso por un chaparrón que barrió el agobiante calor y humedad con la que habían jugado Nishikori y Djokovic, Cilic arrancó firme con su servicio y agresivo en las devoluciones cuando Federer se lo permitía.
Así aprovechó su única ocasión de quiebre del primer set para quebrar el servicio en un bache de su rival (3-1), salvó la que tuvo en contra a continuación y se llevó el parcial 6-3 ante un público desconcertado por la caída de su favorito.
El segundo capítulo fue casi igual, con otro quiebre tempranero de Cilic (1-0) y servicios demoleadores del croata que no dieron directamente ninguna opción a un Federer con muchos altibajos para ponerse dos sets arriba en poco más de una hora de juego.
El suizo se encontraba en la misma situación que el jueves a la noche contra el francés Gael Monfils en cuartos de final, cuando llevó a cabo una fantástica remontada para ganar en cinco parciales, y su primer quiebre sobre Cilic al inicio del tercer set (2-0) abrió la puerta para pensar en otro milagro.
Pero el 16° de la ATP recuperó el quiebre de inmediato y, con el marcador 3-3, atacó el servicio de Federer con potentes derechas para romperlo otra vez y adelantarse 4-3 camino a la final.
Faltaba ver si el croata aguantaría la presión para liquidar el partido, y vaya si lo hizo, con un juego final que incluyó tres aces y un último exquisito revés paralelo que dejó parado a Federer.
Cilic venía de eliminar en cuartos de final al checo Tomas Berdych (6), también en sets corridos 6-2, 6-4 y 7-6 (4).
El sábado de semifinales empezó con Nishikori dando la primera sorpresa del día al derrotar a Djokovic, número uno mundial, con parciales de 6-4, 1-6, 7-6 (4) y 6-3, para avanzar a su primera final de Grand Slam.
Djokovic, campeón del US Open en 2011 y finalista en los últimos cuatro años en Flushing Meadows, fue superado en todo concepto por el asiático.
Nishikori, de 24 años y décimo cabeza de serie, se llevó el triunfo al cabo de dos horas y 52 minutos de juego, para convertirse en el primer tenista japonés en avanzar a una final de un torneo de Grand Slam.
Camino a esta final, el "Samurai" japonés eliminó en dos maratónicos partidos al suizo y tercer sembrado Stanislas Wawrinka en cuartos de final, y en cuarta ronda al canadiense Milos Raonic, quinto preclasificado.
Entrenado por el legendario Michael Chang y el argentino Dante Bottini, Nishikori derrota por segunda vez en su carrera a Djokovic y ahora tiene balance de 2-2 ante el primer jugador del ranking.
Tal y como hizo hace tres años en el torneo de Basilea (Suiza), en su primer triunfo sobre el serbio, Nishikori se dedicó a desgastar a su rival con un tenis de mucha movilidad y sorpresivos tiros por las bandas.
El número 11 del mundo fue el que más rápido y mejor se adaptó a las duras condiciones climatológicas del partido, con más de 30 grados en la cancha y una humedad superior a 80 por ciento.
Nishikori no se dejó apabullar por el palmarés de su rival y le dio batalla sin miedo, para conseguir el primer quiebre del partido en el set de arranque, que ante sorpresa de todos se llevó en 39 minutos con un concluyente 6-4.
Djokovic hizo ajustes en el segundo parcial y, viendo que su rival prefería jugar desde el fondo, comenzó a tirar drops pegados a la red, que sorprendieron en más de una ocasión al nipón.
"Nole" sacó su maestría para conseguir dos quiebres en el segundo tramo y anotarse el parcial 6-1.
El japonés comenzó a dar muestras de cansancio en el tercer set, cuando tuvo que levantar nueve break points para mantener su servicio. Pero tomó un segundo aire y se adelantó 5-3 luego de quebrar.
Poco después, el mismo japonés se complicó al quebrarse con una absurda doble falta, para ir al tie break tras un peleado 6-6.
Tres años antes, Nishikori había ganado otro desempate al serbio, en Basilea. Ahora repitió y consiguió el tercer parcial a su favor, 7-6.
Después de esto, ya prácticamente el partido estaba destinado. Djokovic pujó por levantarse, pero siempre estuvo Nishikori con su tenis listo para derribar las intenciones de su rival.
Ahora espera por Cilic, a quien lo venció en cinco de siete ocasiones, las últimas tres consecutivas y tres de ellas este año.
No sería un absurdo ver ondear la bandera del sol naciente por primera vez en los 133 años de vida del US Open.
Dejá tu comentario