En apenas unos días, las federaciones internacionales de rugby, natación y ciclismo han respondido al llamado lanzado el 16 de noviembre por el Comité Olímpico Internacional (COI) para establecer sus propios criterios de acceso de las personas transgénero e intersexo a competir al más alto nivel.
El rugby, ciclismo y la natación apartan a las deportistas trans del alto nivel
Del ciclismo a la natación, pasando por el rugby, varios deportes están restringiendo el acceso de las atletas transgénero a las competiciones femeninas, abriendo un debate que mezcla el progreso de la investigación, la justicia deportiva y los derechos humanos.
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La Unión Ciclista Internacional (UCI) fue la primera el pasado jueves con un endurecimiento, doblando el "periodo de transición" (de 12 a 24 meses) durante el cual las mujeres transgénero deben presentar una tasa de testosterona "bajo" antes de competir "en la categoría correspondiente a su nueva identidad de género".
En base a "nuevos estudios científicos", la UCI rebajó a la mitad el límite admitido, de 5 a 2,5 nmol/L de sangre, con el argumento de que se trata de "la tasa máxima de testosterona que se observa en el 99,99% de la población femenina".
El domingo, fue la Federación Internacional de Natación (FINA) la que limitó el acceso a las categorías femeninas a las nadadoras "convertidas en mujer antes de la pubertad", una solución que excluye a la casi totalidad de las atletas transgénero, cuya transición es generalmente más tardía.
Y el martes, la Internacional Rugby League prohibió de manera provisional la presencia de jugadoras transgénero en partidos internacionales femeninos de rugby a XIII hasta que no se establezca "una política de inclusión completa", que la organización espera tener lista el próximo año.
El presidente de la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics), Sebastian Coe, abrió la vía a una modificación de su reglamento prometiendo, sin dar más precisiones, privilegiar la "equidad" y la "integridad del deporte femenino" más que la "inclusión" de las participantes transgénero.
Lejos de ser una coincidencia, este cúmulo de tomas de posesión ya se esperaba desde que el COI renunció a proponer directivas uniformes, como hizo en 2004, recuerda a la AFP Ekain Zubizarreta, sociólogo del deporte en la Universidad del País Vasco.
La instancia olímpica exigió entonces una operación de reasignación sexual al menos dos años antes de la demanda del atleta (un criterio levantado en 2011), así como una "terapia hormonal" comprobable durante un "periodo suficientemente largo para minimizar las ventajas competitivas ligadas al género".
La creación de una "categoría abierta" en natación
La natación pretende convertirse en "el primer deporte" en poner en funcionamiento una "categoría abierta" en la que podrán competir deportistas transgénero, anunció este domingo en Budapest Husain Al Musallam, presidente de la Federación Internacional (FINA).
Sacudida desde hace meses por las polémicas alrededor de la estadounidense Lia Thomas, primera nadadora transgénero a ganar en la primavera un título universitario, la FINA estudia la creación de una "categoría abierta" que se sume a las tradicionales masculina y femenina, algo que sería inédito en el mundo del deporte.
La competición masculina, por contrario, estaría abierta a todos, pero los deportistas nacidos con sexo masculino no podrán competir en las categorías femeninas de la FINA o establecer plusmarcas mundiales.
Una decisión que es considera injusta por Athlete Ally, un grupo en defensa de los deportistas LGBTQ, que reaccionó en Twitter: "Los nuevos criterios de elegibilidad de la FINA para los deportistas transgénero y los deportistas que presentan variaciones intersexuales son discriminatorios, dañinos, no científicos y no conformes a los principios del COI de 2021. Si queremos de verdad proteger al deporte femenino, debemos incluir a todas las mujeres".
Hockey y triatlón se suman a los deportes que están revisando sus políticas sobre transexualidad
La Federación Internacional de Hockey (FIH) y el Triatlón Mundial se unieron a una serie de organismos de gobierno que están revisando su política sobre la participación de atletas transgénero en el deporte femenino tras la decisión del pasado fin de semana del ente máximo de la natación, la FINA.
"Estamos llevando a cabo una revisión de nuestra política en materia de transexualidad y se trata de un trabajo en curso en consulta con el COI (Comité Olímpico Internacional)", declaró el miércoles a Reuters un portavoz de la FIH.
El Triatlón Mundial está trabajando en sus propias directrices, que se darán a conocer tras la aprobación de la junta ejecutiva en noviembre, después de una revisión por parte del comité médico, el comité de mujeres y la comisión de igualdad, diversidad e inclusión.
"Una vez aprobada, se aplicará a nivel internacional (Triatlón Mundial) y también se distribuirá a todas las federaciones nacionales para su aplicación a nivel local", dijo un portavoz del Triatlón Mundial.
"También nos hemos puesto en contacto con la comunidad transgénero para recibir sus comentarios y aportaciones", agregó. "Realmente esperamos que las nuevas directrices proporcionen una competición justa e inclusiva para todos los atletas, incluidos los transgénero, cisgénero y no binarios".
La Federación Internacional de Piragüismo (ICF) también está preparando una política sobre transexualidad que se presentará en la reunión de su junta directiva en noviembre.
"Actualmente seguimos las directrices del COI en lo que respecta a los deportes en los que la fuerza física es un factor", dijo un portavoz de la ICF.
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