Bilbao (enviada especial) --El presidente del Banco Bilbao Viscaya Argentaria (due-ño en la Argentina del Banco Francés), Francisco González, aseguró este fin de semana que por el momento no piensan realizar ninguna inversión en la Argentina y advirtió que incluso «pueden darse circunstancias externas que nos lleven a reconsiderar determinadas decisiones anteriores de inversión».
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Las declaraciones fueron ante la Junta de Accionistas realizada en el País Vasco, donde estaban presentes unos 1.254 accionistas que se mostraron preocupados por el impacto que dejó la crisis argentina sobre las ganancias de la entidad. Y la preocupación no es para menos. A pesar de que el banco pudo aumentar sus beneficios y reducir 20% la tasa de morosidad, el balance de la entidad en la Argentina pasó de mostrar un beneficio por u$s 128 millones en 2000 a una pérdida por u$s 194 millones el año pasado.
A su vez, la crisis en el país redujo la actividad en toda América latina donde las ganancias cayeron 5,7%. De esa forma, los directivos del BBVA decidieron cubrirse, asumir el peor de los escenarios posibles y sanear toda su exposición en la Argentina, lo que les implicó destinar unos u$s 1.209 millones. Eso significó que el beneficio neto consolidado del principal banco español creciera 5,9% el año pasado, un crecimiento menor al que podría haber registrado si no hubiera tenido que aumentar 70% sus aprovisionamientos por la crisis local. Concretamente, los beneficios globales netos del banco ascendieron a u$s 2.110 millones, 5,9% mayor al beneficio logrado en 2000, pero u$s 673 millones menor al beneficio que hubiera tenido la entidad si no se hubiese aconsejado el aprovisionamiento total de los riesgos en la Argentina hasta dejar en cero el valor contable que el Banco Francés tiene en los libros del BBVA.
• Previsiones
Pero el titular del BBVA aseguró que las pérdidas máximas ya están cubiertas de manera razonable con estas previsiones, ante la duda de algunos accionistas acerca de las pérdidas para este año que se podrían derivar de la crisis local. Además, se dio el gusto de anunciar un aumento de 5,5% en los dividendos pagados por acción. Acompa-ñado por los 20 directores restantes, González aprovechó para quejarse por el trato que está recibiendo la entidad en el país luego de la crisis del sistema financiero y la devaluación del peso. «En la Argentina, nos están llamando ladrones, y no somos ladrones, somos víctimas de esta situación», dijo González, quien decidió salirse por algunos minutos de su discurso y aclarar: «No somos nosotros quienes decidimos lo que hacemos con el dinero en la Argentina porque no tenemos fuerza ante el poder político y tenemos que actuar en el país con lo que indican las leyes, aunque estas leyes a veces sean injustas». Minutos antes, el presidente debió lidiar contra un grupo de radicales vascos que se presentaron en el lujoso Palacio Euskalduna (donde se realizó el evento), con la intención de boicotear el acto con cánticos y gritos contra la entidad, la política gubernamental y la globalización.
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