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"El Gobierno está frente a una encrucijada: la macroeconomía necesita un dólar alto, pero eso tiene costos sociales enormes. Es necesario entonces salir de esta trampa, porque de lo contrario seguiremos transitando por una situación contradictoria", indicó el especialista.
En declaraciones radiales, Giordano consideró que "la sustentabilidad no sólo tiene que ver con la macroeconomía, sino también con la situación social. Y en ese sentido, hay señales de alerta, porque no estamos mejorando".
En ese sentido, dijo que "parte de lo bien que anda la macroeconomía tiene que ver con el dólar alto. Pero la contrapartida de este panorama es una caída muy fuerte en los salarios, sobre todo de aquellos trabajadores que no están registrados".
Para el directivo, en el primer semestre de 2004 "se ha profundizado una situación que se viene dando desde la devaluación: la brecha entre el mercado laboral formal y el no registrado se amplía de manera acelerada".
"En el primer semestre se estancaron los ingresos de quienes trabajan en negro, mientras que en el sector formal hubo aumentos por encima del nivel de inflación", añadió.
Según los cálculos de IDESA, el promedio salarial de quienes están empleados "en negro" es de 336 pesos mensuales, cifra que está por debajo del salario mínimo que fijó el Gobierno junto con empresarios y sindicalistas.
"El salario mínimo es superior al promedio del ingreso en negro. Esto demuestra lo poco efectivas que son las políticas que puede introducir el Gobierno" para combatir el empleo no registrado, enfatizó Giordano.
El especialista expresó que "es difícil entender cómo la gente puede seguir soportando semejante caída en su nivel de ingresos".
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