Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta, en un movimiento que podría marcar el inicio de una desescalada en las tensiones que afectaron al mercado petrolero durante las últimas semanas.
Acuerdo entre EEUU e Irán para reabrir Ormuz: el petróleo se desploma y suben los futuros de Wall Street
Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. El anuncio impulsa a los futuros de Wall Street y provoca una fuerte caída del petróleo ante la expectativa de una normalización del comercio energético global.
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Reapertura de Ormuz: el petróleo registró una caída cercana al 4% y los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el paso marítimo volverá a operar con normalidad a partir del viernes, una vez que se formalice el entendimiento alcanzado entre ambas partes. La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el petróleo registró una caída cercana al 4% y los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Por esa razón, cualquier interrupción en su funcionamiento suele traducirse en fuertes movimientos de precios y en una mayor incertidumbre para la economía global.
Según informó la agencia estatal iraní IRIB, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó que el acuerdo con Estados Unidos será firmado el viernes y agradeció a Qatar y Pakistán por su participación en las negociaciones. Desde Teherán sostuvieron que el entendimiento contempla el fin inmediato de las hostilidades y el levantamiento del bloqueo naval en la región.
Sin embargo, todavía persisten dudas sobre los alcances concretos del acuerdo y su implementación. Operadores marítimos y compañías energéticas siguen atentos a la situación de cientos de embarcaciones que permanecen afectadas por las restricciones impuestas durante el conflicto, así como al estado de las instalaciones de producción y exportación de hidrocarburos.
La posibilidad de una reapertura plena de Ormuz representa un alivio especialmente importante para las economías asiáticas, que dependen en gran medida del petróleo y el gas provenientes del Golfo Pérsico. Diversos gobiernos comenzaron a expresar públicamente su respaldo a la iniciativa y reclamaron que las negociaciones avancen hacia una solución duradera.
Australia celebró el acuerdo y destacó que contribuye a restaurar la libertad de navegación en la zona. En la misma línea se pronunciaron autoridades de Nueva Zelanda y Turquía, que pidieron aprovechar la oportunidad para profundizar el diálogo diplomático.
Mientras tanto, el dólar operó con leves bajas frente a las principales monedas del mundo. Analistas atribuyeron el movimiento a la combinación de una mejora en el sentimiento de mercado y una caída de los precios de la energía, aunque advirtieron que la fortaleza reciente de la economía estadounidense podría limitar una corrección más profunda de la divisa.
Pese al optimismo inicial, el mercado sigue monitoreando las negociaciones. Trump advirtió que Estados Unidos podría retomar las medidas de presión sobre Irán si no se alcanza un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, un factor que mantiene abierta la posibilidad de nuevos episodios de volatilidad en la región.
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