El problema, en realidad, es de las compañías de seguro de vida previsional que deben pagar mayores siniestros en forma retroactiva. Esto responde al efecto de la Ley de Derecho a Acrecer por el cual las pensiones se ajustan en función de los cambios en el grupo familiar. Por ejemplo, cuando un hijo cumple la mayoría de edad, la viuda registra una mejora en su pensión.
Estos mayores gastos no estaban contemplados en las pólizasya contratadas. Por lo que las AFJP negocian con las aseguradoras cómo ajustar la diferencia.
Pero, además de este impacto, también las aseguradoras argumentan que ha crecido la siniestralidad. Por año hay cerca de 5.000 dictámenes de invalidez aprobadas, cuando antes sumaban unos 3.000.
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