Por otra parte, tanto el concesionario como el Estado nacional están buscando los mecanismos para quedar mejor resguardados en el juicio que Suez seguirá sustanciando en el CIADI, tribunal arbitral dependiente del Banco Mundial donde se tramitan los casos en que se consideran vulnerados los tratados de protección recíproca de las inversiones que la Argentina tiene firmados con gran parte de los países del mundo. Esto explica que el ministro de Planificación, Julio De Vido, dijera el lunes que «se está negociando» con Aguas Argentinas.
Otro aspecto que obliga a las precauciones de Suez y del gobierno es el fuerte endeudamiento de Aguas Argentinas. Son unos 600 millones de dólares, en gran parte provenientes de créditos de organismos financieros internacionales, en particular la Corporación Financiera Internacional que tiene además 5% de las acciones de la prestadora local.
El 7 de este mes, el directorio de Aguas Argentinas anunció que elevaría al gobierno «una última y definitiva propuesta» y que en caso de no llegar a un acuerdo, « analizaría otros cursos de acción» en la reunión que se realizó ayer.
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