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¿Quién puede negar que como empresa Lloyds se benefició al asegurar en su momento "las cargas humanas", aunque no fuera su principal negocio? El problema es que ahora uno no puede dejar plantearse si el próximo juicio no será del Vaticano en contra de los gobiernos de Italia e Israel por la crucifixión de Cristo. El punto tras esta introducción a nuestro comentario bursátil no es alertar sobre el futuro de las aseguradoras, sino que tanto en el mercado como en otras dimensiones de la vida suele ser difícil poner los límites justos a las cosas. Si miramos por arriba lo de ayer nos quedaríamos con la imagen de un mercado que por segunda vez en tres cerró ganando más de 100 puntos y que luego de tocar el máximo en dos semanas y medias quedó en 10.329,63 puntos subiendo 1,14%. Esto con apenas algunas recomendaciones alcistas de las casas de Bolsa que más apuestan a que la nueva temporada de balances será auspiciosa. ¿Qué decir entonces si tenemos "verdaderas" buenas noticias? La duda ahora es porque el volumen siguió muy bajo, el dólar retrocedió y los bonos del Tesoro siguieron cediendo terreno. Informate más
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