Lección de libertad y sensatez de los mercados a un gobierno que no cree en ellos y pretende digitar todo desde un despacho. Aun cuando hay fondos limitados para comprar por el "corralito", si no fuera por el miedo al populismo duhaldista-alfonsinista el dólar no debería superar los $ 2 y podría estar por debajo. Prácticamente ayer no compraron los importadores grandes sumas para no forzar un exceso de paridad. Si compran a un dólar muy alto, internamente tendrían que vender a precios que serían prohibitivos. Pero tampoco vendieron mucho exportadores que, a su vez, esperaban una paridad más alta y mayor ganancia. Actuó con tanta libertad el mercado que el Central no intervino. La demanda en casas de cambio fue elevada pero ese mercado es chico y no es el que decide la cotización. Sí compras grandes. De cualquier manera habrá que esperar más jornadas de cambio libre para determinar la paridad real, la que la gente quiere, no la que el gobierno desee imponerle. Eso es la libre empresa, hoy demasiado afectada por el estatismo que frena la economía. No evolucionó el país pero hay mejor clima. Si el gobierno persiste en digitar todo y tratar de engañar al Fondo Monetario con un presupuesto sin reducción de gasto o sacrificando a quienes facilitaron legítimamente y de buena fe créditos, se cae todo. Sigue desconfiándose de que el Dr. Duhalde se vuelva racional en los temas económicos y se despegue de la influencia de quienes lo inducen a mantener estatizada la actividad del país.
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De esta forma, la divisa se mantuvo inalterada respecto del último cierre oficial del mercado (cinco jornadas atrás) y registró una baja de 8,7% frente a los valores de $ 2,30 que negociaban el viernes pasado los «arbolitos» de la City porteña.
La expectativa por la reanudación de las operaciones llevó a que desde las primeras horas del día gran cantidad de ahorristas se agolpara en las puertas de las casas de cambio del microcentro. Algunos formaron colas desde las 6 de la mañana, mientras que otros vendían los números de las filas a quienes iban llegando.
La divisa comenzó la jornada en torno de los $ 2,40, pero con el correr de los minutos quedó claro que no existía demanda para mantener ese precio y comenzó un paulatino descenso que se mantuvo hasta el cierre de las operaciones.
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