A través de un sistema completamente digitalizado, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (Arba) podrá enviar a juicio a los contribuyentes de Ingresos Brutos que se encuentran bajo la modalidad de fiscalización electrónica y poseen deudas de ese tributo derivadas de inconsistencias, desvíos u otras irregularidades.
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El director de ARBA, Gastón Fossati, explicó que "todo el procedimiento de fiscalización, determinación de deuda, notificación e intercambio de información que realizamos con estos contribuyentes de Ingresos Brutos es íntegramente digital, sin necesidad de controles presenciales".
En esa línea, puntualizó que "el sistema de fiscalización electrónica es eficiente, preciso y transparente, ya que en todo momento el contribuyente conoce cuáles son los elementos que nos llevan a plantear el reclamo y, a la vez, tiene la posibilidad de exponer su descargo, garantizando así su derecho de defensa".
Con la fiscalización electrónica ARBA controla, en la actualidad, a alrededor de 50 mil contribuyentes directos y agentes de recaudación que exhiben algún grado de incumplimiento en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Ahora, enfrentan la posibilidad de ir a juicio si desatienden las diversas notificaciones por irregularidades que efectúa el organismo.
El sistema se nutre de los cruces de información entre lo declarado en concepto de IVA, ante AFIP, los ingresos brutos comunicados a la Agencia de Recaudación, las transacciones electrónicas realizadas por ventas con tarjeta, así como el análisis de la alícuota aplicada por cada contribuyente. De esa manera, mediante el procesamiento automático pueden detectarse errores, subdeclaraciones u otras inconsistencias fiscales.
Fossati destacó que "el mecanismo funciona dentro de un entorno web que permite hacer un seguimiento detallado de cada caso y, sobre la misma plataforma, mantener un diálogo permanente con los contribuyentes. Nuestro objetivo es combatir la evasión, lograr que haya una corrección espontánea de las irregularidades y evitar que se reincida en comportamientos que son perjudiciales para todos. Las acciones judiciales sólo se instrumentan en última instancia, cuando no existe voluntad de cumplir".
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