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Si hoy se vende un plazo fijo que originariamente era de u$s 100.000, pesificado a $ 1,4 más CER (26.19%), equivaldría a $ 176.666 menos 22% del descuento que cobra el comprador. Así, se obtendría $ 137.799 aproximadamente o su equivalente en dólares (a $ 3,60 según cierre del lunes), es decir, u$s 38.277. Con esta opción, entonces, se estaría perdiendo 62% del plazo fijo inicial. Si se acepta el bono, a corto plazo no puede obtenerse más de 20-25% en dólares y por lo tanto, sigue conviniendo vender el plazo fijo.
Cuando el dólar rozaba los $ 4, el cálculo era diferente porque al vender el plazo fijo se estaba perdiendo 65%. En el ejemplo, representaría aproximadamente $ 5.000 de ganancia para el vendedor por la baja del dólar. Este mismo porcentaje juega ahora en contra para los compradores de plazos fijos, que deben pagar con más dólares cuando su expectativa es que en el corto plazo va a seguir subiendo. «Está vendiendo cualquier cantidad de gente porque aprovechan el precio del dólar. Nosotros cobra-mos según el banco y el monto del depósito un descuento diferente que está entre 18 y 23%», indicó un comprador. Un inter-mediario que publicó un aviso de «últimos días», aseguró que «una posibilidad que vemos es que entreguen bonos compulsivamente porque no hubo aceptación y quizás ésta sea la última semana que les quede a los ahorristas para aprovechar y vender».
Entre los compradores aparecieron quienes cobran descuentos mucho menores (de 14 a 18%) pero en lugar de entregar efectivo, entregan cheques. Por otra parte, los intermediarios instrumentaron «paquetes de opciones» para los vendedores entre los que se ofrecen dólares, una combinación de dólares y bonos o bien, bonos directamente.