El petróleo cerró ayer por debajo de 88 dólares en Nueva York, en paralelo al descenso del mercado bursátil, ante la inquietud de los inversores sobre el crecimiento mundial y el riesgo de una recesión sobre el final del mandato de George W. Bush en los Estados Unidos.
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En el mercado neoyorquino, la variedad West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre perdió u$s 1,04 en relación al cierre del viernes y terminó a u$s 87,56.
De esta forma, el precio perdió más de u$s 2 con respecto al récord histórico de u$s 90,07 alcanzado en la mañana del viernes, antes de la apertura de la sesión. En Londres, el barril de Brent del Mar del Norte para entrega en diciembre perdió 52 centavos y cerró en u$s 83,27.
Un analista aseguró que los operadores temen que la caída de los mercados bursátiles «repercuta sobre el crecimiento mundial y haga más real la hipótesis de una recesión» en los Estados Unidos.
«Las previsiones de crecimiento de la demanda de crudo estadounidense también deberán ser revisadas a la baja, permitiendo reconstituir los stocks. Eso calmará un poco a los mercados», afirmó otro experto.
No obstante, los factores que habían impulsado los precios del petróleo a niveles récords continúan presentes. Así, la tensión entre Turquía y los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el norte de Irak se incrementó el fin de semana con enfrentamientos y decenas de muertos.
Asimismo, también siguen sin modificarse los factores estructurales que llevaron al petróleo al valor actual. Según un informe presentado ayer en Londres, la producción mundial de petróleo alcanzó su punto más alto en 2006 y está destinada a un brusco descenso, previéndose para 2020 un nivel de 58 millones de barriles por día y para 2030, 39 millones, frente a 81 millones actuales.
Según el instituto de investigaciones Energy Watch Group, la caída de la producción mundial del petróleo será mucho más rápida de lo que estaba previsto hasta el momento, y será más difícil prever una transición sin sobresaltos a otras fuentes energéticas renovables.
El estudio también reduce notablemente la estimación de los recursos petrolíferos mundiales con respecto a los datos difundidos por la Agencia Internacional de Energía (IEA).
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