Bruselas y Nueva York - La cervecera estadounidense Anheuser-Busch aceptó ser adquirida por su competidora belga-brasileña InBev en unos u$s 52.000 millones, anunciaron ambas empresas, operación que crea la mayor compañía mundial del sector, que se llamará Anheuser-Busch InBev. InBev, fabricante de Stella Artois Brahma y Quilmes, entre otras muchas marcas, acordó pagar u$s 70 en efectivo por acción de Anheuser, la principal fabricante de cerveza de Estados Unidos cuya «nave insignia» es Budweiser, tras ofrecer inicialmente u$s 65. La última propuesta representa una prima de 27% sobre el máximo histórico que alcanzaron las acciones de Anheuser Busch en octubre de 2002.
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«Todavía es demasiado temprano», dijo una fuente de Cervecería y Maltería Quilmes -controlada por InBev-respecto de las implicancias en la Argentina de esta megaoperación. La chilena CCU -del grupo Luksic es la licenciataria de Budweiser para su país de origen y la Argentina, acuerdo que se extendería hasta 2025. Sin embargo, sólo el tiempo dirá si los compradores mantienen a CCU como franquiciado o echan mano a alguna otra opción.
El cerebro detrás de esta compra es el brasileño Carlos Brito, que quedó al frente de InBev a pesar de pertenecer a la compañía adquirida: AnBev, fusión de Brahma y Antarctica fue absorbida por la belga Interbrew en la operación que dio nacimiento a InBev. Buena parte del «management» que lo acompaña también es brasileña y originario de Brahma. Quienes lo colocaron en su puesto son los dueños del Grupo Garantía, principales accionistas de AnBev y fuertes también ahora dentro de InBev. Sus socios son Jorge Paulo Lemann, Marcel Telles y Carlos Alberto Sicupira, que desde 1971 -cuando Lemann compró un pequeño bancohan desarrollado una muy agresiva política de adquisiciones y fusiones, que los llevó a jugar en las ligas verdaderamente mayores a nivel global. Obviamente, Brito encabezará la empresa que surja de esta nueva compra.
La operación, que se espera conseguirá el permiso de los reguladores estadounidenses, será la transacción en efectivo más grande de la historia según la firma de estudios Dealogic, y la segunda mayor adquisición extranjera de una empresa de Estados Unidos, de acuerdo con datos de la agencia «Reuters».
La compañía fusionada tendrá ventas netas anuales por unos u$s 36.400 millones, de las cuales 40% se generará en Estados Unidos, y producirá un cuarto de la cerveza en el mundo. Anheuser conservará dos asientos en el directorio de la nueva empresa y uno de ellos será ocupado por su actual CEO, August Busch IV.
Brito dijo en una conferencia de prensa que lo mejor del acuerdo estaba en la adquisición de casi 50% de participación en el mercado estadounidense y de su marca global Budweiser. Agregó el empresario que «todo es complementariedad y no superposición-». Las firmas dijeron que las 12 plantas de Anheuser permanecerán abiertas.
El acuerdo marca un amistosofin a una saga de meses que amenazaba con volverse hostil, después de que ambas compañías intercambiaran demandas e InBev intentó desplazar al directorio de Anheuser-Busch. Las cerveceras revelaron que la fusión generará recortes en sus costos de al menos u$s 1.500 millones anuales para 2011, que serán repartidas proporcionalmente durante tres años. InBev financiará la compra con una deuda de u$s 45.000 millones, incluyendo un crédito puente para desinversiones de u$s 7.000 millones. También emitirá nuevas acciones por u$s 9.800 millones. De todos modos, InBev deberá negociar con la mayor cervecera mexicana, Grupo Modelo, fabricante de la popular marca Corona, y de la que Anheuser-Busch controla 50% de las acciones.
Tras la adquisición, InBev recuperará el rol de mayor fabricante de cerveza del mundo, un sitial que había cedido en 2007 a manos de su enemiga, la sudafricanoestadounidense SABMiller, a favor de su gran expansión en China y la compra de la holandesa Grolsch.
Se trata de la última megaoperación en lo que se ha convertido en una febril ola de consolidación en esta industria, luego de que Scottish & NewCastle aceptara ser dividida entre Carlsberg y Heineken, y SABMiller y Molson Coors acordaran fusionarse en Estados Unidos. Ahora se espera que SABMiller apunte a adquirir las mexicanas Grupo Modelo o Femsa, la australiana Foster's o la estadounidense Molson Coors.
InBev, conocida por realizar fuertes racionalizaciones de costos, ahora debe cumplir sus promesas financieras y apagar los temores de trabajadores y políticos, como el candidato presidencial demócrata Barack Obama, quien dijo que sería una vergüenza que Bud cayera en manos extranjeras.
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