Con esta reducción, que será válida hasta el 30 de noviembre, el IPI de los vehículos populares caerá a 6% y el de los medios a 13% y se aplicará a los 100.000 automóviles que tienen en stock las ensambladoras. Esta medida supondrá una reducción en la recaudación del Estado de unos 342 millones de reales (unos 114 millones de dólares).