Roberto Lavagna consiguió ayer que los diputados fijen fecha para la aprobación de leyes pendientes que pidió el gobierno, algunas comprometidas con el FMI. El ministro debió hacer algunas concesiones: se dividirá el proyecto de compensación a bancos, dejando afuera (para después de las elecciones en provincias) las diferencias por los depósitos devueltos en dólares mediante amparos. Es un avance, ya que las entidades financieras no esperaban realmente este año la aprobación por ley de compensación alguna. En la difícil negociación con el Fondo Monetario, se le está exigiendo al gobierno estas «prior actions» (acciones previas), para demostrar voluntad de hacer reformas antes de la firma del acuerdo. Lavagna anunció que en el mismo proyecto incluirá la eliminación del CVS para los créditos y su reemplazo por otro esquema de indexación (volvería a aplicarse el CER). También se avanzó en la posibilidad de convertir en ley rápidamente la modificación a la Carta Orgánica del Banco Central y Ley de Entidades Financieras que otorga poderes a la autoridad monetaria para reestructurar el sistema financiero y proteger las decisiones de sus directores. Menos suerte tendrán las leyes que integran el paquete antievasión. Los diputados le prometieron a Lavagna una sesión el 20 de agosto para tratarlas, pero se mantienen fuertes diferencias en temas como la asociación ilícita o los cambios en el monotributo.
Así, se evitaría que las cuotas y el capital de los créditos pesificados aumente 15% hasta marzo del año próximo por la incorporación de $ 200 como «suma remunerativa» del salario, según lo dispuesto el mes pasado por el gobierno.
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