Sorprendió ayer el Banco Central al dar un paso al costado en el mercado mayorista de divisas. Al mediodía dejó de vender, lo que provocó de inmediato un salto del dólar, que subió 8 centavos (2,4%) hasta $ 3,39. El titular de la institución, Martín Redrado, cambió así la estrategia de deslizamiento gradual de la cotización y permitió un mayor incremento, que agrega incertidumbre a los operadores. En el gobierno aseguran que no quieren que la divisa se dispare, pero al mismo tiempo reconocen que desean saber cuál sería el nuevo nivel de equilibrio de la cotización. La presión sobre el dólar, que viene tanto del público como de inversores, creció en los últimos días en medio de un proceso de dolarización de portafolios. La inquietud pasa también por la salida de plazos fijos del sistema. Ayer los bancos ya pagaban hasta 20% anual para atenuar la salida de fondos, pero los inversores prefieren el refugio. No se descarta alguna movida similar a la sucedida en Brasil, donde el Banco Central bajó el dólar de 2,50 reales a 2,16. Pero parece complicado hoy para Redrado replicar lo que él mismo hizo en mayo, cuando llevó adelante un movimiento similar, porque el nerviosismo del mercado es mayor.
Poco después del mediodía, cuando llevaba alrededor de u$s 200 millones vendidos, el Banco Central dio un paso al costado y se retiró del mercado mayorista. El dólar terminó el día a $ 3,39 con una suba de 2%. Es el alza diaria más grande de los últimos cinco años.
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Alguien recordó la salida intempestiva de la autoridad monetaria como la de José Luis Machinea en 1989, cuando era presidente del Banco Central, y dejó de licitar dólares. En esa jornada murió el plan primavera y la divisa comenzó una escalada que no cedió hasta el último día de gobierno de Alfonsín. Atrás de la escalada se agudizó la inflación que se transformó en híper.
Algunos dicen que la deserción del Central fue una decisión de Martín Redrado y debería serlo porque, según su carta orgánica, es autónomo. No responde al gobierno. Otros aseguran que fue una sugerencia de Néstor Kirchner, el verdadero conductor de la economía. «No podemos sacrificar más reservas», le habría dicho por teléfono.
El Banco Central no asume que haya vendido dólares. En un comunicado ambiguo, señala que ayer sus reservas cayeron en u$s 83 millones a u$s 47.602 millones porque bajaron el euro y el oro.
Lo cierto es que en el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, el dólar abrió a $ 3,2950.
Enseguida el Central comenzó a colocarse en el «offer» (oferta) que estaba desierto en los monitores. Los que estaban en el «bid» (demanda), eran multitud y barrían con todo lo que la mesa del Banco Central ofrecía. A pesar de la enorme demostración de poder de venta de la autoridad monetaria, a la hora y media de operaciones, el dólar llegó a $ 3,34. Los operadores estimaban que si seguían vendiendo a ese ritmo iban a sacrificar más de u$s 500 millones y no conseguirían calmar a la demanda porque los más pesados estaban decididos a comprar. En la Argentina hoy no hay otro refugio.
Cuando el Central se fue del mercado, tomaron la posta como vendedores cuatro grandes bancos privados. Iban graduando la oferta. En algún momento, el «offer» quedó en blanco. Al cierre el dólar llegó a $ 3,37 y para hoy la punta vendedora está en $ 3,40. Las órdenes de compra después de hora son de $ 3,3660. Tan exagerada brecha entre el precio de compra y el de venta se da cuando el dólar está muy comprador. Todo indica que hoy seguirá sostenida la demanda.
En la plaza minorista la historia no fue distinta. La gente acudía a las casas de cambio, a los bancos, a las cuevas, donde el dólar tenía distintos valores. Las casas de cambio lo vendían a $ 3,39 y los bancos a $ 3,40. El dólar blue estaba en $ 3,45.
En el MEC, la plaza de los cambistas, los negocios alcanzaron a u$s 310 millones, un volumen muy alto que sirve de referencia para ver cómo creció la demanda del público.
En el Forex-MAE, donde negocian los bancos, las operaciones llegaron a u$s 481 millones.
En el OCT-MAE, el mercado de futuros, donde el Central vendió alrededor de u$s 45 millones, se negociaron u$s 127 millones. Todos los plazos subieron. Fin de mes llegó a $ 3,3598 (+2,06%), noviembre cerró a $ 3,3959 (+1,95%) y diciembre vale $ 3,4448 (+1,48%). Para el último día de setiembre de 2009 el dólar cotizó a $ 3,9094 (+0,53%).
La suba de la divisa puede complicar más al gobierno. El proyecto de estatizar los fondos de las AFJP, es el principal impulsor de este nerviosismo que cada día adquiere proporciones más preocupantes.
Asombra, que un gobierno en medio de una crisis mundial lance un proyecto que debilita a los bancos y acaba con la poca seguridad jurídica que queda.
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