El jefe de Gabinete destacó los beneficios de esta propuesta, porque «el empleador puede, a través del registro (inscriptos en el plan de subsidios para desocupados), solicitar a los beneficiarios que se incorporen a su empresa». Según el funcionario, «la incorporación a una empresa implica para un trabajador un trabajo digno y una cobertura social». Respecto de las obligaciones que tendrá el empresario que dé empleo a los beneficiarios del plan, indicó que «tendrá que pagar la diferencia del salario de convenio y los aportes, en forma proporcional a esta contribución». Recordó luego que el 17 de mayo próximo «cierra» el plazo de inscripción para el Programa del Derecho Familiar de Inclusión Social.
Capitanich señaló que el plan para jefes y jefas de hogar desocupados tiene un registro de 800.000 beneficiarios y que actualmente están dedicados a «ajustar los cronogramas de pago, para que quienes se encuentren incluidos puedan percibir los beneficios». Dijo también que el programa tiene como meta alcanzar con este beneficio a 1.200.000 personas.
Capitanich anticipó que Duhalde presidirá la semana próxima la primera reunión del consejo de seguimiento de estos planes, que está integrado por empresarios, sindicalistas e integrantes de organismos no gubernamentales, de entidades religiosas y del gobierno.
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