La economía viene creciendo a un alto ritmo, pese a las subas de tasas en todo el mundo. No hay señales de que pueda haber una súbita desaceleración en el corto plazo. Un indicador que siempre se sigue de cerca para medir la marcha de la actividad es el consumo eléctrico. En mayo, mostró un incremento interanual de 10%, y la semana pasada, de 12%. La paradoja: hay preocupación en gobierno y empresas. La razón es que aumenta la probabilidad de cortes. Un dato adicional y no menor por el Mundial: el miércoles 21 puede complicarse más todo cuando jueguen Argentina-Holanda, si la temperatura es baja.
El crecimiento de la demanda eléctrica en Capital Federal y Gran Buenos Aires alcanzó en mayo y en lo que va de este mes índices que alarman a empresas y a funcionarios oficiales. En mayo, en el área metropolitana la demanda de potencia fue 10% superior a la de igual mes del año pasado, y durante la semana pasada superó en 12% la de la misma fecha de 2005.
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Los datos se manejan en forma reservada y apenas trascienden indicios, conocido el malhumor que produce en el gobierno que se hable de crisis energética. «Las empresas están chequeando el consumo hora tras hora, porque con temperaturas de 15° a 20° (muy moderadas para esta fecha) la demanda crece de 10% a 12%, mientras las redes y las instalaciones siguen siendo las mismas, y desde el organismo regulador se piden garantías para que no haya problemas el miércoles 21, cuando Argentina juega con Holanda.»
El testimonio surge de un experto, aunque es relativizado por otros especialistas. La aparente divergencia se explicaría por las expectativas frente a la actitud del gobierno.
En Edesur, por ejemplo, todavía parece creerse que el Poder Ejecutivo aprobará esta semana el decreto con la primera renegociación tarifaria antes de que el presidente Néstor Kirchner viaje a Madrid el miércoles 21. Fuentes de esa empresa son menos optimistas, en cambio, sobre la fecha en que entrarán en vigencia los ajustes de tarifas que sólo alcanzan a usuarios no residenciales, y que fueron negociados con la española Endesa por el ministro Julio De Vido en julio del año pasado.
La compañía hispana tiene además preocupaciones mucho más serias que la situación en nuestro país: el management vinculado a la Caja Madrid y al Partido Popular logró frenar por ahora la oferta hostil de las catalanas Gas Natural-La Caixa apoyada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y busca seguir ganando tiempo. En el caso de Edenor, el panorama es distinto. En setiembre de 2005, la mayoría accionaria fue vendida por Electricité de France y adquirida por el grupo Dolphin, fondo de inversión capitaneado por Marcelo Mindlin a quien el propio gobierno respaldó en su ingreso al mercado eléctrico.
A nueve meses de la compra y sin noticias ciertas sobre la recomposición de los ingresos, se advierte cierto desánimo en la cúpula de la distribuidora, además del temor de quedar con la responsabilidad de un apagón.
Ajuste
En una posición más cómoda está Edelap, la distribuidora controlada por la norteamericana AES, porque fue la primera que firmó un acuerdo de renegociación con el gobierno nacional, y tuvo un ajuste de tarifas en mayo de 2005.
En cualquier caso, los datos sobre la demanda eléctrica son inocultables. Según Fundelec, fundación que se especializa en estadísticas sobre energía, en mayo la demanda de electricidad creció 5,9% en todo el país, pero en Capital y GBA (donde cada punto de crecimiento tiene más relevanciaporque es el mayor centro de consumo) la suba fue de 6,14%.
Considerando las áreas de concesión de las distribuidoras, el alza fue 6,72% para Edenor, 5,55% para Edesur y de 5,67% para Edelap. Fundelec indicó que en mayo se revirtió la tendencia de los últimos meses que mostraba mayor crecimiento de la demanda en el interior que en el área metropolitana.
El informe destacó que el 23 de mayo se registró el mayor consumo de potencia histórico al alcanzarse 16.876 megavatios. El récord anterior fue el 21 de febrero con 16.753 megavatios.
Promedios
En Capital y GBA en mayo en términos promedio, la demanda de potencia llegó a 6.500 megavatios frente a 5.900 de igual mes del año anterior. En la primera semana de junio se ubicó en 6.400 megavatios.
En términos simples, la potencia es la energía consumida en el mismo instante, y es en consecuencia el indicador que más pone a prueba las instalaciones eléctricas. Lo más preocupante es que el récord de demanda de potencia se registra cuando todavía no llegó el momento más frío del invierno.
El miércoles 21, cuando juegan Argentina y Holanda en Alemania, suscita inquietud adicional: si es un día muy frío, el consumo eléctrico ya va a ser de por sí alto, y el momento de más riesgo para el sistema se dará en el entretiempo del partido, cuando hay un salto abrupto de la demanda sobre todo por la apertura de heladeras.
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