Por ejemplo, tomando un sueldo base de 750 pesos, en casos de pensiones por invalidez los beneficios en el régimen de capitalización son entre 32% y 80% superiores a los otorgados por el régimen estatal (tomando en cuenta el descuento de 13%).
Mientras que en casos de pensiones por fallecimiento las prestaciones otorgadas en las AFJP resultan entre 26% y 66% más altas que las del régimen de reparto (también incluido el descuento de 13%).
Ahora bien, al comparar las jubilaciones ordinarias de uno y otro régimen, en casos de sueldos de 750 pesos promedio, el diferencial a favor de la capitalización se ubica entre 2% y 6%. La brecha no es tan relevante, porque aún se toman pocos años de aportes capitalizables.
«Las diferencias entre capitalización y reparto se amplían cada vez más con el correr del tiempo», explican los técnicos de la UAFJP. Porque el factor relevante es la movilidad de las prestaciones, ya que, en capitalización, el beneficio se ajusta sobre la base de la rentabilidad de los fondos y, en el reparto, se ajusta si aumenta el MOPRE (actualmente congelado por la ley de solidaridad previsional).
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