Se extrae el máximo jugo de un ciclo de bonanza que no es privativo del país, ni gestado por especiales logros de gestión, sino que es común a los países emergentes por estos tiempos. Se verá cuáles de ellos desempeñan el rol de la hormiga, o el de la cigarra, de la vieja fábula. Asegurándose partidas de gastos a plena voluntad de un cúmulo de funcionarios, elevando el gasto de manera continuada, es sencillo ver en cuál de los roles nos anotamos. Por otra parte, esto ha resultado un clásico argentino, gozando plenamente de las zonas de recreos entre dos estados críticos. Y esos recreos nos llevan a puntos, donde el propio Lavagna prendió la luz roja: el tema de mayor preocupación, la inflación potencial de 2006.
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