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7 de diciembre 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

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Hoy se festeja el Día del Agente de Bolsa. Fecha 7 de diciembre, elegida con propiedad, en relación con la primera hoja de operaciones que se confeccionó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Que si bien se fundó el 10 de julio, sus primeras transacciones debieron demorarse unos meses. Sabemos del día conmemorativo, sabemos del porqué. También que entre los fundadores de la Bolsa ya figuraron muchos agentes bursátiles (los « comisionistas» de entonces). Algo más, importante, también nos dice el historial, y es que en nuestro país el agente de Bolsa está desde mucho antes que la fundación de la entidad bursátil, en 1854. Más precisamente, junto con la creación de la llamada Bolsa Mercantil (el primer intento de mercado formal, a instancias de Rivadavia y ya en 1821). Eran sólo 4 los «corredores» (tal la original denominación) que actuaron en lo que quedó como un prototipo de Bolsa, velozmente diluida y -acasopor ser demasiado prematuro el parto, en una nación que todavía buscaba bases e identidad.

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Pero el intento naufragó y los tenaces «corredores», no. En el momento de llegar Rosas al poder se habían multiplicado por cuatro, y ya eran 16 operadores. Atravesando una etapa todavía muy difícil y peligrosa, perseguidos siempre, porfiaban en lo suyo y teniendo que volar de domicilio en domicilio, eludiendo las iras y las detenciones. El ingenio popular no tardó en llamarlos « Camoatí», a semejanza de un tipo de panal que elaboraban especies de avispas migratorias, de tal nombre. Los de «Camoatí» perduraron, se transformaron, y fundaron en 1846 una llamada Sociedad Particular de Corredores. Con número limitado a 80 socios, se dictaron rígidos reglamentos y se dio una base regulada y formal a la profesión. Después, el advenimiento de la Bolsa de Comercio, la integración de los « corredores» a ella. Y desde allí, acompañando el historial hasta nuestros días.   

Aquella sociedad luego iría a derivar en dos ramas que permanecen hasta la actualidad. Fueron raíces del Merval que agrupa a los agentes y sociedades bursátiles, como sociedad anónima encargada de liquidar y garantizar operaciones en cada rueda. Como de la Cámara de Agentes y Sociedades de Bolsa, adherida como una de las cámaras de la entidad principal. Así, desde 1821, o bien a partir de 1854 -desde donde se asume el día conmemorativo-, esa larga historia de los «corredores», «comisionistas», «agentes», fue una de las semillas más proteicas para alimentar la presencia del sistema bursátil en nuestro país. Transando desde la Vieja Recova o como avispas de panal en panal, libres o reglamentados, formales y bajo techo de un recinto. Llenando «minutas» a lápiz o apretando el teclado de una PC, todos ellos han sido sólo uno: el Agente de Bolsa. El eslabón entre empresas e inversores. Al que hoy felicitamos en su nuevo aniversario, del 7 de diciembre. !Salud!

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