ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

10 de diciembre 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
Los mercados vivirán hoy su última jornada de vigilia, esperando por lo que también resulta la última novedad estimulante -a favor- en lo que resta de 2007. Se ha llegado al punto de ver a los recintos -grandes y chicos- como tener que «vivir de prestado». Los últimos meses se han recorrido soportando inclemencias y rogando por alguna medida, declaración, estrategia, capaz de regar al pasar de los gráficos con algunas gotas de buen humor. El plato, que está ya puesto en la mesa, habla de la espera para que la Reserva Federal anuncie mañana lo que ha venido resultando una suerte de designio popular, si bien sin ninguna información oficial. Un nuevo retoque bajista en las tasas, acaso ya se ha estado gastando «a cuenta» de que ello se concrete. Con la otra opción, si a la Fed -por otros motivos- se le traba la mano generosa, lo que puede sobrevenir en un «valle» inmediato. A juzgar por la convicción que se puso de manifiesto en tantos informes, sobre que el organismo -en efecto- producirá el nuevo y ansiado rebaje.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Así estamos llegando al cabo del ejercicio, solicitando favores que están implícitos en tales declaraciones de importantes casas de inversión. Amenazando con que de lo contrario puede venir recesión, alertando por las malas condiciones de los participantes, dando inclusive rebajas de tasas futuras, como si se le estuviera marcando el camino a seguir a los funcionarios de la Reserva Federal, no sólo para ahora, sino para 2008. La surgencia del dinero « barato», la plena liquidez, la posibilidad del endeudamiento financiero a bajo costo. En una palabra: que se les recree el escenario para volver a armar otra fiesta.   


La impresión desde aquí, y a través de lo que nos llega, es que en Estados Unidos la preocupación ha hecho tirar por la borda ciertos marcos naturales y se caerá en lo que primero se negaba: aquí se podrían salvar los justos y los pecadores. Los que son de alguna forma víctimas de su falta de criterio y que dieron el paso más largo, con los que deberían resultar castigados por el grado de frescura inaudita puesta al servicio de arriesgar sin medir consecuencias. Y, de rebote, los mercados de riesgo que han ligado esto, sacándolos de encuadre y teniendo que penar por rehacer la armonía de sus carteras y saldos. La Reserva Federal de mañana se parece a la figura de la Loba de Roma, hay muchos esperando que se los vuelva a alimentar y poder seguir adelante, colocando una tapa a lo que vino pasando. En Buenos Aires de hoy tendremos una cuasirrueda, que no apunta para nada. Horario limitado, sin mucha referencia externa a esa altura (terminando a las 14) y desde aquí también servirá para cargar la «mochila» de ansiedades: que deberán explotar el martes.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias